miércoles, 23 de mayo de 2012

Cap24: Algo que puede con nosotros.

Llegué al camerino de Flo. Dani estaba con él hablando.
Anna: Perdón ¿interrumpo algo?
Flo: No, no pasa, pasa. Haber chicos, os comento.
Anna: ¿Qué pasa? No me has dejado ni ir al camerino.
Flo: Lo de siempre, las audiencias bajan y el programa cada vez va a peor. ¿Qué podemos hacer?
Dani: Podríamos hacer caso a la gente. Cambiar algunas cosas. No hay nadie mejor que lo sepa.
Anna: Tiene razón. Tenemos que darles lo que quieren.
Flo: Bueno, mañana nos ponemos a eso. Y otra cosa, ¿Qué tal en León?
Dani: Todo bien. Ya está todo arreglado.
Flo: Me alegro. Luego seguimos hablando.
Dani: Hasta luego.
Anna: Adiós, Flo.
Salimos del camerino, íbamos caminando hacia el mío. Mucha gente del equipo nos soltaba comentarios como "Estáis en todas" o "¿Bien en León, no?" a nosotros nos parecía raro, no habíamos hecho nada. Llegamos a mi camerino nos sentamos en el sofá y empezamos a tontear un poco.
Anna: ¿A qué vienen esos comentarios, Dani?
Dani: Tengo la misma idea que tú. Ya nos enteraremos ¿no?
Anna: Sí, pero yo no estoy a gusto así. ¿Por qué nos lo dicen ellos?
Dani: Venga, Anna, que esto ya lo hemos pasado.
Anna: Demasiadas veces, Dani, me estoy cansando. Cada día lo aguanto menos.-dije con los ojos llorosos.
Dani: Anna, pero ya deberíamos estar acostumbrados. Esto no nos puede poder.
Anna: No sé, Dani. Yo ya no sé ni qué pensar.
Dani: Joder, Anna. Que yo te conozco y sé que eres más fuerte que todo esto.
Anna: Bueno, va. ¿Salimos a ver qué pasa?-dije quitándome las lágrimas.-En qué acabará todo esto.
Salimos y preguntamos a la gente. Todos nos enseñaban sus teléfonos o cosas por el estilo. Estábamos en la boca de todos. Nos habían vuelto a pillar. En ese momento solo se me pasaban por la cabeza frases negativas, no sabía ni qué pensar. ¿Por qué se tenían que meter en nuestras vidas?
Anna: Daniel, vamos a mi camerino, tenemos que hablar.
Nos sentamos uno enfrente del otro. Le di un fuerte abrazo y empecé a susurrarle.
Anna: Te quiero mucho.
Dani: Anna ¿qué pasa?-dijo separándose.
Volvía a insistir en el abrazo pero él se separó. Le cogí de la mano, nos miramos fijamente, respiré hondo y empecé a hablar.
Anna: Daniel, ni tú ni yo estamos pasando un buen momento y esta relación solo nos trae problemas. Creo que es mejor que nos demos un tiempo.-dije con los ojos llorosos.
Dani no dijo nada. Me miro e hizo un gesto con la cabeza como diciendo "tienes razón". Nos abrazamos y le di un beso en el cuello, él salió del camerino. Yo me derrumbé en el sofá.
*Narra Dani*
Salí de su camerino y fui al mío sin pararme con nadie. Las palabras que me había dicho Anna no podían haberme dolido más, pero no le faltaba razón. Nos teníamos que dar un tiempo, la relación podía acabar mal y eso era lo último que queríamos. Me senté en mi sofá y empecé a pensar en todo lo que había pasado en apenas unos minutos.
En el programa nos mostramos distantes, nadie sabía el por qué, nadie sabía lo que había pasado en el camerino de Anna. Terminó el programa y nos fuimos cada uno a su casa. Cené y me senté a ver la tele. No podía quitarme esos minutos de mi cabeza. La quería demasiado como para dejarla escapar, pero ella tenía demasiada razón.
*Narra Anna*
Llegué a mi casa destrozada por lo que había hecho. Hacía unos días no lo había imaginado, pero al ver que hasta nuestros compañeros de trabajo lo hacían me sentí fatal y no pude conmigo, lo tuve que hacer.
Me fui a la cama sin poder quitarme esos pensamientos de la cabeza, no pegué ojo.
A la mañana siguiente me levante, me vestí y me fui al trabajo. Tenía el estómago cerrado así que no desayuné. Cuando llegué allí me fui directamente a hablar con Flo.
Anna: Flo, tengo que hablar contigo.
Flo: Dime.
Anna: Bueno, en realidad es sobre Dani también, pero prefiero decírtelo yo sola.
Flo: Bueno, pues dime.
Anna: Flo, que yo y él ayer lo dejamos.
Flo: ¿Por qué?
Anna: Por lo de siempre...
Flo: Pero ya os dije que eso no os podía afectar.
Anna: Ya, ya, Flo, ya, pero cuesta y más siendo compañeros de trabajo.
Flo: Bueno, pues lo siento, chicos.
Anna: ¿No pasa nada, no?
Flo: Por mí nada, lo siento por vosotros.
Anna: Me refiero al programa. Dani y yo no estaremos como siempre.
Flo: No pasa nada. Vuestra vida personal es lo primero.
Anna: Gracias Flo.
*Narra Dani*
Llegué a mi camerino, deje la chaqueta y me fui a hablar con Flo.
Dani: Flo, espera un momento, tengo que hablar contigo.
Flo: Ya, ya me ha contado Anna.
Dani: Y ¿qué?
Flo: Que no os preocupéis y que lo siento. Tendríais que estar acostumbrados.
Dani: Ya... Bueno, gracias, Flo.
Me fui por el pasillo a mi camerino, me encontré con Anna.

CONTINUARÁ...




lunes, 21 de mayo de 2012

Cap23: Cambios de ánimos.

Nos sentamos en la mesa. Nacho se fue a dormir a su habitación.
Dani: ¿Te apetece ir a dar una vuelta?
Anna: Sí, por qué no.
Estaba comiendo y Dani no paraba de mirarme mientras sonreía.
Anna: ¿Qué te pasa hoy?
Dani: A mí nada.
Anna: Estás muy tontito.-dije sonriente.
Dani: Es que me he levantado feliz.
Anna: Ya se te nota.-dije sin parar de sonreír.
Dani: Bueno, entonces qué, ¿nos preparamos y salimos?
Anna: Sí, vamos.
Nos cambiamos y salimos a la calle. Estábamos totalmente desconectados del mundo. Dani me cogía de la mano y de vez en cuando por la cintura.
Dani: Esta yendo mejor que la última vez que vinimos ¿no?
Anna: Sí, un poquito.-dije soltando una carcajada de por medio.
Dani: ¿Vamos yendo ya para allí?
Anna: Sí, vamos.
Fuimos con tranquilidad siguiendo el paseo en dirección al hospital. Cuando llegamos saludamos y entramos en la habitación.
Dani: ¿Qué tal?
Tina: Está mejor, los médicos han dicho que prácticamente está recuperada.
Dani: Bueno, entonces nosotros no vamos ya. Estamos mejor en Madrid.
Tina: ¿Os vais ya? ¿No esperáis al domingo?
Dani: Sí, es que si esperamos al domingo tendremos que hacerlo todo muy rápido y así ya nos vamos con tranquilidad.
Tina: ¿Pero no os quedáis ni a comer?
Dani: No, comemos en carretera.
Tina: Bueno, bueno. Pues adiós. ¿Venís el próximo fin de semana?
Dani: No creo, seguramente nos quedaremos en Madrid, pero con lo que sea te llamo.
Nos despedimos, cogimos el coche y llegamos a Madrid. Nos fuimos a mi casa y allí pasamos el día tumbados en el sofá sin hacer nada.
Anna: Oye, ¿y este cambio?
Dani: ¿Qué cambio?
Anna: Pues, ayer estabas fatal y hoy de repente...
Dani: Bueno, no merece la pena pasarlo mal. Además tú me ánimas bastante, no tengo mucho motivos para estar mal.
Anna: Me alegro.-dije acariciando su pelo.
Dani: ¿Cenamos algo?
Anna: Sí, que tengo un hambre...
Dani: ¿Y por qué no me lo has dicho antes?
Anna: Estaba mejor en el sofá que haciendo la cena...
Dani: Te la hubiera hecho yo.
Anna: Es mejor ver una peli contigo y después hacer la cena los dos juntos ¿no te parece?
Cenamos y nos fuimos a la cama. Dani tenía la manía de abrazar y a mí eso me encantaba.
Nos levantamos por la mañana. Era Domingo y como todos los domingos las calles de Madrid por la mañana estaban un poco muertas.
Dedicamos el domingo a limpiar y recoger mi casa. No hicimos gran cosa. Por la noche, Dani se fue a dormir a su casa. Yo me dormí pronto, había sido un día de lo más cansado.
A la mañana siguiente tocaba trabajar. Me dirigí a plató, cuando llegué allí Meri me dijo que Flo me estaba esperando en su camerino. No me había dicho nada, me pareció un poco raro que tan pronto y tan rápido me hubiera mandado llamar.

CONTINUARÁ...

domingo, 6 de mayo de 2012

Cap22: Con buen pie.

Entramos y hablamos un rato con Flo. Me encanta lo comprensivo que puede llegar a ser. Salimos de allí y fuimos al camerino de Dani.
Dani: ¿Vienes conmigo?
Anna: ¿A dónde?
Dani: A León.
Anna: No te voy a dejar solo...
Dani: ¿Eso es un sí?
Anna: Sí.-dije acariciando su cara- ¿A qué hora salimos?
Dani: No sé, pronto... Quédate a dormir a mi casa.
Anna: Entonces cuando salgamos por la noche vamos a mi casa, hacemos la maleta y nos vamos ya para tu casa ¿no?
Dani: Sí, como tu quieras.
Anna: ¿Se lo has dicho ya a tu madre?
Dani: Sí, de todas formas ella ya contaba con nosotros.
Anna: Pues venga, vamos a cambiaros y a hacerlo todo, cuanto antes mejor.
Grabamos los dos programas que teníamos que grabar. La verdad, es que era una paliza. Era muy cansado, pero en estas ocasiones había que hacerlo. Salimos de plató y nos fuimos a mi casa. Dani me ayudó a hacer la maleta, así acabamos antes. Cogí todo lo necesario, no se me olvidaba nada. Fuimos a su casa. Nos pusimos el pijama para estar más cómodos y preparamos la cena. Cenamos algo ligero, no nos gusta cenar demasiado. Cuando recogimos la cena nos fuimos a la cama. Dani miraba al techo y no decía nada.
Anna: Tontito, ¿Qué te pasa?
Dani: Nada.
Anna: Venga, va. ¿Te pasa algo?
Dani: ¡Que no, Anna!
Anna: ¿Y por qué estás así?
Dani: Perdón. Pero, que de verdad, que no me pasa nada.
Le di un abrazo y él acomodó su cabeza entre mi cuello y mi hombro.
En todos los años que le hacía que le conocía nunca le había visto así y se me hacía raro. Cambiaba demasiado. Era como un niño pequeño.
Nos dormimos. A la mañana siguiente nos levantamos como a las 7 y media de la mañana. A León son unas 4 horas y cuanto antes llegáramos mejor. Llegamos y fuimos a su casa, estaba vacía. Dejamos las maletas y nos cambiamos con una ropa un poco más formal. Fuimos al hospital. Allí estaban sus padres, sus tíos, sus primos y su hermano. Nos dimos 2 besos todos y me presentaron a la gente que no conocía. Pasamos allí el día, solo salíamos para tomar el aire y para comer de vez en cuando. Llegó la noche. Nosotros estábamos cansados, era normal. Nos habíamos levantado pronto y habíamos tenido un viaje de 4 horas.
Dani: ¿Se va a quedar alguien esta noche aquí?
Nacho: Nos quedamos nosotros, vosotros id a casa.
Dani: Si queréis me puedo quedar yo.
Nacho: Que no. Vete a casa con Anna, que se le ve cansada.
Dani: Pues venga, vamos.-dijo cogiendo la chaqueta.- Que paséis buena noche.
Fuimos a casa, nos metimos en seguida a la cama. Cogí a Dani y le puse la cabeza sobre mi pecho. Le hice caricias en la cara con mi mano derecha y con la izquierda por el pecho. Así conseguimos dormirnos hasta que por la mañana Nacho llegó a casa. Lo hacía silenciosamente para no despertarnos. Aparté como pude a Dani para que no se despertara y fui a la cocina a hablar con Nacho.
Anna: Buenos días.-dije bostezando.- ¿Qué tal la noche?
Nacho: Buenos días, Anna. Allí bien ¿Por aquí?
Anna: Bien. Tardamos un poco en dormirnos pero bien.
En ese momento Dani entró por la puerta. Yo estaba sentada en la silla desayunando en la mesa. Me giré para darle los buenos días con una sonrisa. Me dio un beso en la mejilla y se puso a desayunar. Parecía que se había levantado con buen pie.


CONTINUARÁ...