3 segundos. Tan solo 3 segundos para afirmar tu respuesta a tu cabeza. 1...2...3... y... una sola respuesta. "De momento no" decimos los dos al unísono. Nos abrazamos sin pensar en otra cosa.
Anna: Tenía miedo.-le susurro sin separarme.
Dani: ¿Miedo de qué?
Anna: De que tu quisieras y yo no.
Dani: Ya ves que no pasa nada, y de todas formas, ¿miedo por eso?
Anna: Déjalo. Ya está pasado.
Nos separamos. Vemos cómo termina de salir el Sol. La ciudad empieza a levantarse y nosotros volvemos a casa antes de que los demás se levanten.
Llegamos allí. Hemos ido todo el camino hablando del tema. Abrimos la puerta y cuando creíamos que íbamos a estar solos ya se han levantado todos.
Raúl: Pero, ¿qué habéis hecho?
Dani: Lo que teníamos que hacer.-responde con mucha decisión.
Vamos directamente a la ducha. Tenemos arena por todo el cuerpo. Entramos ahí los dos juntos. Dejamos que el agua empape nuestra piel. Cierro los ojos y me dejo llevar por la situación. Él enciende la radio. Me abraza y me acaricia la barriga, sabe lo que me gusta.
Anna: Me conoces demasiado bien.
Dani: Son muchos años fijándome en ti.
Anna: Qué tontito eres.-le acaricio la mamola.
Dani: ¿Salimos ya?
Anna: Un ratito más.
Dani: Annita, los demás están esperando.
Anna: Está bien... venga, vamos.
Dani: ¿Sabes qué vamos a hacer hoy?
Anna: Disfrutar.
Dani: ¿En serio?
Anna: Como te lo cuento.
Nos vestimos y vamos al salón. El día ha cambiado, luce un Sol radiante.
Raúl: ¿Hoy si vamos a la playa, no?
Moni: Hoy es obligatoria ir a la playa. ¡Vaya día!
Y así hacemos, volvemos a ir a la playa. Todo tranquilo y sobre la marcha hasta que David recibe una llamada. Se aleja unos metros de nosotros para hablar tranquilo, al rato vuelve desconcertado.
Meri: ¿Quién era?
David: Flo.
Moni: ¿Y...?
David: Me ha dicho que mañana a las 9 allí todos. Tiene algo importante que decirnos y por su tono de voz y su manera de decirlo no es nada bueno.
Anna: ¿Y qué hacemos? ¿Nos volvemos ya a Madrid?
Raúl: Yo seguiría con los planes para hoy. Quizás no los disfrutemos, pero estando allí no hacemos más que comernos más el coco.
Juanger: En eso tiene razón. Estando allí no solucionamos más.
Anna: Vale, vale.-digo no muy convencida.-¿Cuál es el plan ahora?
Dani: Podíamos ir a un bar a tomar un algo.
Moni: Dani ha abierto su mente.-dice entre risas.
Dani: Si es que tengo una cabecita...-dice poniendo una sonrisita de tonto.
Vamos a una bar que hay a unos metros de la playa en el Paseo Marítimo. Todos van juntos adelante mientras yo me quedo atrás. Dani me ve y viene a hablar conmigo.
Dani: ¿Qué te pasa?
Anna: Nada.
Dani: ¿Estás enfadada?
Anna: No, estoy preocupada, mañana no será un buen día.
Dani: Entonces no dejes que hoy también lo sea.-me da un beso en la mejilla y se vuelve con ellos.
Llegamos al bar, mientras ellos piden yo me siento en el muro de la playa. Puede ser que lo que me ha dicho Dani sea verdad, a lo mejor no debería dejar que se me escapara este día por una simple llamada. El problema es que no es una simple llamada. Puede parecer que no ha dicho nada pero creo que lo ha dicho todo, bien clarito. Quiero pensar en este fin de semana pero no puedo, hay cosas que pueden con la felicidad y una palabras pueden ser una de esas cosas.
Dani: Anna...
Anna: ¿Puedes dejarme sola?
Dani: ¿No quieres venir?
Anna: Ahora iré pero, por favor, unos minutos. Necesito pensar.
Dani: ¿Segura?
Anna: Sí.
Me respeta y se va. Empiezo a darle vueltas a la cabeza y lo que había dicho no era cierto. No necesito pensar, lo que necesito es no pensar. Estoy con la mente en blanco. Tengo la sensación de que estoy sola, sola entre miles de personas.
Decido volver. Me siento en el sitio que me había guardado.
Anna: ¿Qué vamos a hacer lo que queda de día?
Moni: Volvemos a casa.
Anna: ¿Por?
Moni: Creo que no hay muchas ganas de hacer nada.
Anna: Lo siento.
Moni: ¿Lo siento?
Anna: Sí, vosotros estabais bien, he sido yo.
Moni: No, cariño, no has sido tú. Es el ambiente, la intriga, los nervios... no estamos bien.
Dejamos el bar y volvemos a casa para hacer la maletas. Ya están los coches preparados. Estoy en la cocina terminando de coger unas cosas.
Dani: ¿Estás bien?
Anna: No.
Dani: ¿Qué pasa?
Anna: Os he fastidiado el fin de semana ¿cómo quieres que esté?
Dani: Mírame.-dice levantando mi cara.-Cada persona puede reaccionar a estas cosas de una forma. Nosotros nos lo hemos tomado de una forma y tú de otra, ya está. No pienses eso.
Anna: Ya lo sé pero aún así.
Dani: No pasa nada, ¿vale? Ya habrá otros días mejores.
Anna: Eso no será pronto-bajo la cabeza de nuevo.
Dani: Que sí, ya verás como sí. Las cosas buenas solo hay que saber encontrarlas.
Anna: ¿Y dónde hay que buscarlas?
Dani: Ya llegarán, no las busques, espéralas.
Le sonrío, no encuentro una mejor respuesta para eso que me ha dicho. Nos aseguramos de que todo está en orden cogemos el coche y nos vamos a Madrid. Solo la música rompe el silencio que se escucha en nuestro coche, así todo el viaje. Llegamos a Madrid ya de noche, dejamos a Raúl en su casa. Me paso al asiento de delante. En un momento llegamos a mi casa. Me voy a levantar pero él no me deja.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: Que lo que tú necesitas es esto.-me abraza. Yo me acomodo en su hombro y respiro hondo. ¿Sí o no?
Anna: Sí.-me separo.-me da un beso en la frente y esta vez sí, nos despedimos.
Saco la maleta y me meto en casa. Me pongo el pijama y me echo en la cama. Mañana será un día muy difícil y será mejor que me haga la idea de ello.
CONTINUARÁ...
No te librarás de mis besos y abrazos
jueves, 16 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Cap42: Poneros las pilas.
Pantalones cortos vaqueros y camiseta de tirantes rosa. Eso es lo que me pongo para esperar a que me vengan a buscar el sábado. Tengo las maletas hechas y he desayunado. Me siento en el sofá a esperar aunque casi me quedo dormida, esto de madrugar no me gusta nada, pero va a merecer la pena. Los fines de semana con ellos merecen la pena, haya que levantarse a la hora que haya que levantarse.
Llaman al timbre, abro. Ya me esperan abajo todos. Me acerco a Dani y le doy un beso.
Moni: ¡Buenos días!
Anna: ¿Dónde?
Moni: Tampoco es tan pronto, Annita. Son...-mira el reloj.-las ochoy media, no te quejes.
Dani: Esta es mucho de quejarse, ¿sabes?
Anna: Tú calla.-le doy un golpe en el hombro.
Raúl: Cómo se nota que sois pareja.-ríe
Anna: Anda, mete la maleta. ¿Cómo vamos en los coches?
Dani: Raúl, tú, Juanger y yo en el mío, ¿no?
David: Sí, que el tuyo es más grande.
Dani: ¿Estamos ya todos?
Raúl: El que falte que levante la mano.
Anna: Empezamos bien...
Juanger: Anda, vamos que a este paso llegamos el domingo que viene.
Entramos en el coche. Nos esperan unas largas horas de viaje y las amenizamos con música. Hacemos dos paradas y finalmente llegamos a nuestro destino: Asturias.
Bajamos las maletas y entramos a la casita. Es pequeña y tiene 2 habitaciones. Cada uno deja sus maletas en su habitación. Vamos como en los coches solo que Juanger esta vez va con ellos. Colocamos un poco todo y sacamos los bañadores, vamos a ir a pasar el día a la playa. Hace sol y una temperatura de unos 35 grados, una cosa un poco rara en esta zona pero parece que el tiempo nos ha sonreído. Me pongo mi biquini naranja y un vestido de flores de playa con las chanclas. Cogemos los bolsos de playa con las cremas, otros bañadores por si pasa algo, las toallas y en general todo lo necesario. En llegar a la playa se tardan unos 15 minutos en coche.
Ya estamos aquí. La temperatura va aumentando y la bandera es verde, lo necesario para un día de playa. Nos ponemos en un sitio tranquilo donde no hay mucha gente. Estiramos las toallas y nos tumbamos. Yo lo hago bocabajo. Cierro los ojos y empiezo a escuchar el sonido de las olas del mar. Alguien empieza a pasar su dedo por mi espalda, sé perfectamente quien es, ¿quién más podía ser? Juega con mi pelo. Abro los ojos y me sonríe.
Dani: Vamos al agua.
Anna: No tengo muchas ganas, Dani.
Dani: Pues me voy con estos.
Anna: Vale.
Vuelvo a cerrar los ojos y pasados unos segundos Daniel ya me ha cogido. Intento soltarme pero no hay nada que hacer. Me mete en el agua, me está sujetando por los muslos mientras yo entrelazo mis brazos por su cuello. Juntamos nuestras caras. Él me suelta y me tira al agua. Estamos como media hora en el agua. Jugamos los 7 con las olas y entre nosotros, cuando nos queremos dar cuenta ya es la hora de comer. Salimos del agua, sacamos los bocadillos y las bebidas. Nos sentamos en circulo. Comemos, recogemos bien todo y nos echamos en las toallas. Algo frío me toca la espalda, levanto la mirada.
Dani: Te ibas a quemar.
Anna: Gracias.-le sonrío.
Pasa un rato, seguimos igual. Disfrutando del día. Levanto la cabeza y me siento mientras los demás siguen echados. Me cae una gota de agua en la cabeza, levanto la mirada, es una nube, se va aponer a llover ya.
Anna: Chicos, nos tenemos que ir.
Raúl: ¿Qué pasa?
Anna: Está empezando a llover y empieza a refrescar.
Meri: Sí, va a ser mejor que nos vayamos si no queremos que nos pille la tormenta.
Recogemos las cosas y volvemos a casa. Nos duchamos todos y nos cambiamos. Vemos como llueve. Está lloviendo muchísimo y hace mucho viento.
Moni: Podíamos salir a cenar a algún lado. Mejor que quedarnos en casa sin hacer nada...
Dani: Tiene razón. Deberíamos ir a dar un paseo o algo cuando se calme esto un poco.
Me pongo unos pitillos vaqueros con unas botas marrones con una chaqueta del mismo color y un pañuelo rosa. Nos abrigamos bien y salimos a la calle. No para de llover y llover. Nos metemos en el coche y vamos a un lugar que nos han recomendado unos de aquí. El agua no da tregua, llegamos a casa empapados de arriba a abajo. Nos volvemos a duchar y nos secamos bien. Es tarde y nos vamos a la cama. Nuestra habitación tiene 1 litera y una cama pequeña.
Anna: ¡Me pido la de arriba!
Raúl: ¡La de abajo!-dice levantando la mano.
Dani: Parecéis niños pequeños...-se hace un momento el silencio.-¡Yo quiero la de arriba!
Anna: Niños pequeños dice aquí el amigo.
Dani: Pues eso, que yo en la cama ¿no?-dice poniendo voz grave.
Anna: Que bobito eres...-se acerca a mí y me da un beso mientras yo le cojo por la cara.
Dani: Venga, a dormir niños.
Juanger: Tiene complejo de padre, poneros las pilas, Annita.
Nos miramos extrañados y alucinando. Nos reímos, nos metemos en las camas y apagamos las luces. Nos dormimos enseguida pero a las 6 de la mañana o así oigo llover y me levanto a mirar por la ventana. Salgo de la habitación y voy a la cocina. Esta lloviendo muchísimo y va amaneciendo, está precioso. Me siento en una mesa que hay al lado de la ventana y sigo observando.
Dani: ¿Qué haces tú aquí?
Anna: ¿Y tú?
Dani: Me he levantado a beber agua. ¿Tú?
Anna: Me gusta ver como llueve. Mira, ven aquí.
Se acerca y me abraza.
Dani: ¿Qué hay que mirar?
Anna: Todo, ¿no lo ves diferente? ¿precioso?
Dani: Pues...
Anna: Mira, sal conmigo fuera.-le interrumpo.
Le cojo de la mano y le tiro para que ande. Abro la puerta y salimos fuera.
Anna: Respira. Huele. Mira todo. ¿No lo ves muy diferente? ¿No te gusta más?
Dani: No noto nada.
Anna: Mira, ven.-le cojo de la mano y tiro de él para que corra conmigo.
Dani: Anna, ¿dónde me llevas? que son las 6 de la mañana.-dice sin parar de correr.
Anna: Calla.
Seguimos corriendo. Cada vez más rápido. Dani se queja, dice que quiere volver a casa pero no se suelta de mi mano. Avanzamos y yo ya oigo el sonido de las olas del mar rompiendo. Nos acercamos más y llegamos a la playa. Como es normal, no hay nadie, estamos solos. El Sol cada vez está más arriba. No para de correr, estoy dentro del agua e intentando meter a Dani.
Anna: Ven conmigo.
Consigo meterle en el agua. Me coge por la cintura, le abrazo. Jugamos con las olas. Me coge y me tira constantemente.
Estamos en la orilla tumbados en la arena.
Dani: Anna, he estado pensando en lo que ha dicho Juanger.
Anna: Sí, yo también.
Dani: Él lo dijo como bobada pero me ha hecho pensar.
Anna: ¿Y tú qué dices?
Dani: ¿Tú?
Anna: ¿Los dos a la vez?
Dani: Vale.
CONTINUARÁ...
Llaman al timbre, abro. Ya me esperan abajo todos. Me acerco a Dani y le doy un beso.
Moni: ¡Buenos días!
Anna: ¿Dónde?
Moni: Tampoco es tan pronto, Annita. Son...-mira el reloj.-las ochoy media, no te quejes.
Dani: Esta es mucho de quejarse, ¿sabes?
Anna: Tú calla.-le doy un golpe en el hombro.
Raúl: Cómo se nota que sois pareja.-ríe
Anna: Anda, mete la maleta. ¿Cómo vamos en los coches?
Dani: Raúl, tú, Juanger y yo en el mío, ¿no?
David: Sí, que el tuyo es más grande.
Dani: ¿Estamos ya todos?
Raúl: El que falte que levante la mano.
Anna: Empezamos bien...
Juanger: Anda, vamos que a este paso llegamos el domingo que viene.
Entramos en el coche. Nos esperan unas largas horas de viaje y las amenizamos con música. Hacemos dos paradas y finalmente llegamos a nuestro destino: Asturias.
Bajamos las maletas y entramos a la casita. Es pequeña y tiene 2 habitaciones. Cada uno deja sus maletas en su habitación. Vamos como en los coches solo que Juanger esta vez va con ellos. Colocamos un poco todo y sacamos los bañadores, vamos a ir a pasar el día a la playa. Hace sol y una temperatura de unos 35 grados, una cosa un poco rara en esta zona pero parece que el tiempo nos ha sonreído. Me pongo mi biquini naranja y un vestido de flores de playa con las chanclas. Cogemos los bolsos de playa con las cremas, otros bañadores por si pasa algo, las toallas y en general todo lo necesario. En llegar a la playa se tardan unos 15 minutos en coche.
Ya estamos aquí. La temperatura va aumentando y la bandera es verde, lo necesario para un día de playa. Nos ponemos en un sitio tranquilo donde no hay mucha gente. Estiramos las toallas y nos tumbamos. Yo lo hago bocabajo. Cierro los ojos y empiezo a escuchar el sonido de las olas del mar. Alguien empieza a pasar su dedo por mi espalda, sé perfectamente quien es, ¿quién más podía ser? Juega con mi pelo. Abro los ojos y me sonríe.
Dani: Vamos al agua.
Anna: No tengo muchas ganas, Dani.
Dani: Pues me voy con estos.
Anna: Vale.
Vuelvo a cerrar los ojos y pasados unos segundos Daniel ya me ha cogido. Intento soltarme pero no hay nada que hacer. Me mete en el agua, me está sujetando por los muslos mientras yo entrelazo mis brazos por su cuello. Juntamos nuestras caras. Él me suelta y me tira al agua. Estamos como media hora en el agua. Jugamos los 7 con las olas y entre nosotros, cuando nos queremos dar cuenta ya es la hora de comer. Salimos del agua, sacamos los bocadillos y las bebidas. Nos sentamos en circulo. Comemos, recogemos bien todo y nos echamos en las toallas. Algo frío me toca la espalda, levanto la mirada.
Dani: Te ibas a quemar.
Anna: Gracias.-le sonrío.
Pasa un rato, seguimos igual. Disfrutando del día. Levanto la cabeza y me siento mientras los demás siguen echados. Me cae una gota de agua en la cabeza, levanto la mirada, es una nube, se va aponer a llover ya.
Anna: Chicos, nos tenemos que ir.
Raúl: ¿Qué pasa?
Anna: Está empezando a llover y empieza a refrescar.
Meri: Sí, va a ser mejor que nos vayamos si no queremos que nos pille la tormenta.
Recogemos las cosas y volvemos a casa. Nos duchamos todos y nos cambiamos. Vemos como llueve. Está lloviendo muchísimo y hace mucho viento.
Moni: Podíamos salir a cenar a algún lado. Mejor que quedarnos en casa sin hacer nada...
Dani: Tiene razón. Deberíamos ir a dar un paseo o algo cuando se calme esto un poco.
Me pongo unos pitillos vaqueros con unas botas marrones con una chaqueta del mismo color y un pañuelo rosa. Nos abrigamos bien y salimos a la calle. No para de llover y llover. Nos metemos en el coche y vamos a un lugar que nos han recomendado unos de aquí. El agua no da tregua, llegamos a casa empapados de arriba a abajo. Nos volvemos a duchar y nos secamos bien. Es tarde y nos vamos a la cama. Nuestra habitación tiene 1 litera y una cama pequeña.
Anna: ¡Me pido la de arriba!
Raúl: ¡La de abajo!-dice levantando la mano.
Dani: Parecéis niños pequeños...-se hace un momento el silencio.-¡Yo quiero la de arriba!
Anna: Niños pequeños dice aquí el amigo.
Dani: Pues eso, que yo en la cama ¿no?-dice poniendo voz grave.
Anna: Que bobito eres...-se acerca a mí y me da un beso mientras yo le cojo por la cara.
Dani: Venga, a dormir niños.
Juanger: Tiene complejo de padre, poneros las pilas, Annita.
Nos miramos extrañados y alucinando. Nos reímos, nos metemos en las camas y apagamos las luces. Nos dormimos enseguida pero a las 6 de la mañana o así oigo llover y me levanto a mirar por la ventana. Salgo de la habitación y voy a la cocina. Esta lloviendo muchísimo y va amaneciendo, está precioso. Me siento en una mesa que hay al lado de la ventana y sigo observando.
Dani: ¿Qué haces tú aquí?
Anna: ¿Y tú?
Dani: Me he levantado a beber agua. ¿Tú?
Anna: Me gusta ver como llueve. Mira, ven aquí.
Se acerca y me abraza.
Dani: ¿Qué hay que mirar?
Anna: Todo, ¿no lo ves diferente? ¿precioso?
Dani: Pues...
Anna: Mira, sal conmigo fuera.-le interrumpo.
Le cojo de la mano y le tiro para que ande. Abro la puerta y salimos fuera.
Anna: Respira. Huele. Mira todo. ¿No lo ves muy diferente? ¿No te gusta más?
Dani: No noto nada.
Anna: Mira, ven.-le cojo de la mano y tiro de él para que corra conmigo.
Dani: Anna, ¿dónde me llevas? que son las 6 de la mañana.-dice sin parar de correr.
Anna: Calla.
Seguimos corriendo. Cada vez más rápido. Dani se queja, dice que quiere volver a casa pero no se suelta de mi mano. Avanzamos y yo ya oigo el sonido de las olas del mar rompiendo. Nos acercamos más y llegamos a la playa. Como es normal, no hay nadie, estamos solos. El Sol cada vez está más arriba. No para de correr, estoy dentro del agua e intentando meter a Dani.
Anna: Ven conmigo.
Consigo meterle en el agua. Me coge por la cintura, le abrazo. Jugamos con las olas. Me coge y me tira constantemente.
Estamos en la orilla tumbados en la arena.
Dani: Anna, he estado pensando en lo que ha dicho Juanger.
Anna: Sí, yo también.
Dani: Él lo dijo como bobada pero me ha hecho pensar.
Anna: ¿Y tú qué dices?
Dani: ¿Tú?
Anna: ¿Los dos a la vez?
Dani: Vale.
CONTINUARÁ...
viernes, 27 de julio de 2012
Cap41: Buenos días, princesa.
Llegamos a casa. Dani se echa en el sofá mientras yo preparo una manzanilla.
Anna: Cariño, ¿qué tal estás?-digo agachándome para verle la cara.
Dani: Me encuentro algo peor.
Anna: Tómate esto. Voy a tu casa y te traigo algunas cosillas, cualquier cosa me llamas y vengo rápido ¿vale?
Dani: No te preocupes. Será una bobada.
Cojo el coche y me voy. Está empezando a llover. Llego a su casa, le cojo un poco de ropa y su neceser. También las pastillas para las jaquecas.
Vuelvo a casa, no para de llover y está empezando una tormenta.
Anna: Dani, ¿qué tal?
Dani: Tráeme un poco de agua para la pastilla.
Se la toma y se vuelve a echar.
Anna: Ponte el pijama y métete en la cama si quieres. Ahora voy yo.
Ceno una leche con Cola-Cao y voy a la habitación. Bajo la persiana al ver que ya está dormido y me meto con él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello. Se despierta.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: Nada, ¿ponemos la tele?
Anna: ¿Estás ya mejor?
Dani: Sí. Habrá sido el cambio de tiempo, mañana ya estoy bien.
Llaman al teléfono.
Anna: ¿Sí?
Moni: Hola, Annita. ¿Cómo va todo?
Anna: Mejor, mejor.
Moni: Estábamos preocupados, tenía mala cara.
Anna: Ya está mejor. ¿Qué querías?
Moni: Saber. Ya te he dicho, estábamos un poco...
Anna: Pasaros por aquí, nos echamos un Tabú.
Moni: ¿Un Tabú?-ríe.- En 5 minutines estamos ahí.
Anna: Os esperamos.-río.
Cuelgo el teléfono.
Dani: ¿Un Tabú?-ríe él también.
Anna: ¿Os ha hecho gracia o qué?-río
Dani: Cariño, eres tremenda.
Le doy un beso en la mejilla. Él me mira y me sonríe con una sonrisa cansada. Parece estar mal aunque él lo quiera esconder, pero si Dani ha dicho que ya está, ya está.
Llaman al timbre. Salimos de la cama, abrimos y nos vamos todos juntos al salón. Saco el Tabú.
David: ¿Iba en serio?
Meri: ¿No la conoces? ¿Cómo no va a ser en serio?
Todos se ríen, hacemos los equipos. Vamos Raúl, Dani y yo en un equipo y Juanger, David, Meri y Moni en el otro. Jugamos durante una hora, nos echamos unas risas. Al final de la noche ellos se van a sus casas. Nosotros recogemos las bebidas y el juego y nos vamos a la cama.
Dani: Tengo un dolor de cabeza...
Anna: Ay que está malito.-sonrío.
Dani: Dame cariñitos, que estoy malito.-pone cara de niño pequeño.
Anna: ¡Qué tontito eres!
Dani: Sí, pero estoy contigo, muy tonto tampoco puedo ser...
Anna: Un poco, solo un poco.
Le doy un beso en la nariz.
Dani: No, mejor hoy no, haber si te voy a pegar algo.
Me abrazo a él y no le suelto. Acerco más y más mi cabeza a la suya y cierro los ojos. Le doy un beso en el hombro. Desobedeciendo a Dani acerco mis labios a los suyos. Él se separa.
Dani: No quiero que te pase esto, es una bobada pero te encuentras mal...
Anna: Da igual.
Vuelvo a besarle y a abrazarle, finalmente los dos nos dormimos.
A la mañana siguiente los dos nos despertamos casi a la vez. Daniel parece tener mejor cara, se ha levantado con buen pie.
Dani: Buenos días, princesa.
Anna: Uy, ¿y esto?
Se pone frente a mí. Le rodeo por el cuello con los brazos. Él me sujeta por la cadera. Me deja caer haciéndome como una pequeña ¿broma? Se ríe de mí y me vuelve a coger. Me da la vuelta quedando yo dándole la espalda. Me lleva hasta el balcón, no hay nadie por la calle. Me abraza por la barriga y me la empieza a acariciar. Se tambalea de un lado a otro intentando que yo lo haga con él. Me da besos por el cuello.
Dani: ¿Quieres hacer algo esta tarde?
Anna: ¿Qué te pasa hoy?
Dani: ¿Qué me va a pasar?
Anna: Te veo, más cariñoso de lo normal.
Dani: Me habrá dado, no sé...
Anna: Me gusta que te dé.-le miro y sonrío.
Dani: ¿Sabes que a este paso vamos a llegar tarde?
Anna: Sí, pero hay que aprovechar.
Dani: Yo por ti me pongo más días así.
Anna: Solo de vez en cuando, me gusta el Dani de todos los días.
Dani: Como usted quiera.
Esa tarde dimos un pequeño paseo y el resto de la semana fue normal. Tanto en el trabajo como en nuestra vida personal. Además, llegaba nuestro fin de semana.
CONTINUARÁ...
Anna: Tómate esto. Voy a tu casa y te traigo algunas cosillas, cualquier cosa me llamas y vengo rápido ¿vale?
Dani: No te preocupes. Será una bobada.
Cojo el coche y me voy. Está empezando a llover. Llego a su casa, le cojo un poco de ropa y su neceser. También las pastillas para las jaquecas.
Vuelvo a casa, no para de llover y está empezando una tormenta.
Anna: Dani, ¿qué tal?
Dani: Tráeme un poco de agua para la pastilla.
Se la toma y se vuelve a echar.
Anna: Ponte el pijama y métete en la cama si quieres. Ahora voy yo.
Ceno una leche con Cola-Cao y voy a la habitación. Bajo la persiana al ver que ya está dormido y me meto con él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello. Se despierta.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: Nada, ¿ponemos la tele?
Anna: ¿Estás ya mejor?
Dani: Sí. Habrá sido el cambio de tiempo, mañana ya estoy bien.
Llaman al teléfono.
Anna: ¿Sí?
Moni: Hola, Annita. ¿Cómo va todo?
Anna: Mejor, mejor.
Moni: Estábamos preocupados, tenía mala cara.
Anna: Ya está mejor. ¿Qué querías?
Moni: Saber. Ya te he dicho, estábamos un poco...
Anna: Pasaros por aquí, nos echamos un Tabú.
Moni: ¿Un Tabú?-ríe.- En 5 minutines estamos ahí.
Anna: Os esperamos.-río.
Cuelgo el teléfono.
Dani: ¿Un Tabú?-ríe él también.
Anna: ¿Os ha hecho gracia o qué?-río
Dani: Cariño, eres tremenda.
Le doy un beso en la mejilla. Él me mira y me sonríe con una sonrisa cansada. Parece estar mal aunque él lo quiera esconder, pero si Dani ha dicho que ya está, ya está.
Llaman al timbre. Salimos de la cama, abrimos y nos vamos todos juntos al salón. Saco el Tabú.
David: ¿Iba en serio?
Meri: ¿No la conoces? ¿Cómo no va a ser en serio?
Todos se ríen, hacemos los equipos. Vamos Raúl, Dani y yo en un equipo y Juanger, David, Meri y Moni en el otro. Jugamos durante una hora, nos echamos unas risas. Al final de la noche ellos se van a sus casas. Nosotros recogemos las bebidas y el juego y nos vamos a la cama.
Dani: Tengo un dolor de cabeza...
Anna: Ay que está malito.-sonrío.
Dani: Dame cariñitos, que estoy malito.-pone cara de niño pequeño.
Anna: ¡Qué tontito eres!
Dani: Sí, pero estoy contigo, muy tonto tampoco puedo ser...
Anna: Un poco, solo un poco.
Le doy un beso en la nariz.
Dani: No, mejor hoy no, haber si te voy a pegar algo.
Me abrazo a él y no le suelto. Acerco más y más mi cabeza a la suya y cierro los ojos. Le doy un beso en el hombro. Desobedeciendo a Dani acerco mis labios a los suyos. Él se separa.
Dani: No quiero que te pase esto, es una bobada pero te encuentras mal...
Anna: Da igual.
Vuelvo a besarle y a abrazarle, finalmente los dos nos dormimos.
A la mañana siguiente los dos nos despertamos casi a la vez. Daniel parece tener mejor cara, se ha levantado con buen pie.
Dani: Buenos días, princesa.
Anna: Uy, ¿y esto?
Se pone frente a mí. Le rodeo por el cuello con los brazos. Él me sujeta por la cadera. Me deja caer haciéndome como una pequeña ¿broma? Se ríe de mí y me vuelve a coger. Me da la vuelta quedando yo dándole la espalda. Me lleva hasta el balcón, no hay nadie por la calle. Me abraza por la barriga y me la empieza a acariciar. Se tambalea de un lado a otro intentando que yo lo haga con él. Me da besos por el cuello.
Dani: ¿Quieres hacer algo esta tarde?
Anna: ¿Qué te pasa hoy?
Dani: ¿Qué me va a pasar?
Anna: Te veo, más cariñoso de lo normal.
Dani: Me habrá dado, no sé...
Anna: Me gusta que te dé.-le miro y sonrío.
Dani: ¿Sabes que a este paso vamos a llegar tarde?
Anna: Sí, pero hay que aprovechar.
Dani: Yo por ti me pongo más días así.
Anna: Solo de vez en cuando, me gusta el Dani de todos los días.
Dani: Como usted quiera.
Esa tarde dimos un pequeño paseo y el resto de la semana fue normal. Tanto en el trabajo como en nuestra vida personal. Además, llegaba nuestro fin de semana.
CONTINUARÁ...
jueves, 26 de julio de 2012
Cap40: Os merecéis el uno al otro.
Son las 8 de la mañana de un día cualquiera de trabajo. Me despierto y veo a mi lado a Dani. Me giro y le doy un pequeño beso en el cuello, él ni se inmuta. Me levanto y empiezo a hacer el desayuno. No me dejo ni un detalle, quiero prepararle algo que le guste, por eso, decido hacer tostadas de queso con mermelada de moras y café con leche. Se lo pongo todo en una bandeja y se la llevo a la cama.
Anna: Dani, despierta.
Dani: ¿Qué quieres?-dice con los ojos cerrados y dormido.
Anna: Venga, abre esos ojazos que Dios te ha dado.
Dani: Los ojazos son los tuyos.-sigue dormido.
Anna: ¿Te gustan?
Dani: Me encantan.-dice sin mostrar ningún cambio.
Anna: Pues tienes que abrir los tuyos para ver los míos.
Al fin se despierta. Le sonrío. Mira a su alrededor. Al ver lo que le he preparado me sonríe y me da un pequeño beso en la comisura de los labios. Le hago una caricia en su mamola. Coge la bandeja, se la pone en sus piernas y me manda sentar a su lado.
Dani: Ven aquí conmigo.
Anna: Es todo para ti ¿eh?
Dani: Tienes que comer algo, al final te me quedas en nada y no puede ser.
Anna: Que yo ya he comido por ahí algo.
Dani: Eres una mentirosa.
Vuelve a dejar la bandeja en la mesilla y empieza a hacerme cosquillas por todo el cuerpo. Yo intento aguantarme la risa pero me es imposible hacerlo. Después de un rato pidiéndole que pare, para. Nos quedamos quietos unos segundos mirándonos respirando hondo para recuperar la respiración, a veces se nos escapa alguna que otra risa. Terminamos de desayunar en la cama, nos vestimos y decidimos ir al trabajo dando un paseo.
Anna: ¿Hoy tienes algo que hacer?
Dani: Hoy no, hoy ya descanso un poco. ¿Por?
Anna: Tenemos que quedar para lo de éste fin de semana.
Dani: ¿Éste fin de semana?
Anna: Dani, la salida, la casa rural.
Dani: ¡Es verdad! Se me había olvidado.
Anna: Hemos quedado en el bar a las 7. ¿Puedes ir?
Dani: Si usted me acompaña sí.
Anna: ¿Y si no te acompaño, qué pasa?
Dani: Que tendré que ir igual.-ríe.
Seguimos el camino hablando de lo mismo. De lo que podíamos llevar, de el lugar al que íbamos a ir... Yo apuesto por Galicia, él prefiere Asturias.
Llegamos a plató saludamos a la gente y nos ponemos a trabajar. Pasa la mañana tranquilamente como cualquier otra. En la comida sin haber hablado nada conmigo Dani se levanta y dice lo nuestro. Miramos a Cristina. Está sonriente y, hombre, feliz no está pero no está ni enfadada ni nada. El equipo nos vuelve a felicitar y la mayoría nos hace algún comentario gracioso.
El programa va todo bien. En la pausa de publicidad estamos sentados en el sofá, Daniel se va a hablar con Raúl y Cristina se acerca a mí.
Cris: Oye, que ¿cómo os va todo?
Anna: ¿A quién? ¿A Daniel y a mí?
Cris: Sí.-asiente.
Anna: Pues, todo bien ¿por?
Cris: Nada, por saber. Es que con él no puedo hablar.
Anna: ¿Qué pasa?
Cris: Bueno, es normal, no sé de qué me quejo. Después de lo que hice... me merezco más.
Anna: Al final acabaréis llevándoos medianamente bien.-sonrío.
Cris: Oye, que os merecéis el uno al otro. Espero que salga todo bien ¿vale?
Anna: Va, vale.-digo tartamudeando.
Se va y me quedo sola. Empiezo a pensar en el cambio que ha pegado. Pasa del frío al calor en unos días. No me altero, creo que todo va bien y solo ha reflexionado.
El programa acaba. Dani y yo vamos a mi casa y a las 7 estamos en el bar donde habíamos quedado.
Anna: ¡Buenas tardes!-entramos y nos sentamos.
Raúl: ¿Queréis tomar algo?
Dani: Yo una Coca-Cola.
Raúl: ¿Tú, Anna?
Anna: Sí, también.
Moni: Chicos, ya tenemos la casa.
Anna: ¿Dónde vamos?
Moni: Asturias.
Dani: ¿Ves? ¡Te lo dije! Ahora me debes un beso.
Nos besamos. No es un beso muy exagerado, delante de la gente no me gusta.
Raúl: Vuestras bebidas.
Dani: ¡Gracias!
David: Salimos el Sábado a las 8 de la mañana. ¿Os parece?
Dani: Sí, claro. ¿Cuántos coches llevamos?
Meri: Vamos 7: Moni, David, Juanger, vosotros y yo.
Anna: ¿No venía alguien más?
Meri: No sé qué ha pasado, pero al final no han podido venir, tendrían alguna movida.
Dani: Pues entonces con dos coches vale. ¿Llevamos el mío y el tuyo, David?
David: Como queráis.
Meri: ¿Queréis que vayamos a algún sitio o algo?
Moni: Podíamos ir a cenar a algún sitio. Si queréis, vamos.
Anna: Sí, vamos. Allí hablamos mejor, aquí hoy hay demasiada gente ¿no?
Moni: Sí, normalmente estamos solos. Venga, vamos a un restaurante que hay aquí cerca.
Llegamos a la puerta. Vamos a entrar pero Dani les dice que vayan entrando ellos y que ahora vamos nosotros.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: No me encuentro bien.
Anna: ¿Por?
Dani: Me duele la cabeza y estoy mareado.
Anna: Venga, nos vamos a casa. Entro, les digo que nos vamos y para casa.
Se lo comento, nos vamos para casa.
CONTINUARÁ...
Anna: Dani, despierta.
Dani: ¿Qué quieres?-dice con los ojos cerrados y dormido.
Anna: Venga, abre esos ojazos que Dios te ha dado.
Dani: Los ojazos son los tuyos.-sigue dormido.
Anna: ¿Te gustan?
Dani: Me encantan.-dice sin mostrar ningún cambio.
Anna: Pues tienes que abrir los tuyos para ver los míos.
Al fin se despierta. Le sonrío. Mira a su alrededor. Al ver lo que le he preparado me sonríe y me da un pequeño beso en la comisura de los labios. Le hago una caricia en su mamola. Coge la bandeja, se la pone en sus piernas y me manda sentar a su lado.
Dani: Ven aquí conmigo.
Anna: Es todo para ti ¿eh?
Dani: Tienes que comer algo, al final te me quedas en nada y no puede ser.
Anna: Que yo ya he comido por ahí algo.
Dani: Eres una mentirosa.
Vuelve a dejar la bandeja en la mesilla y empieza a hacerme cosquillas por todo el cuerpo. Yo intento aguantarme la risa pero me es imposible hacerlo. Después de un rato pidiéndole que pare, para. Nos quedamos quietos unos segundos mirándonos respirando hondo para recuperar la respiración, a veces se nos escapa alguna que otra risa. Terminamos de desayunar en la cama, nos vestimos y decidimos ir al trabajo dando un paseo.
Anna: ¿Hoy tienes algo que hacer?
Dani: Hoy no, hoy ya descanso un poco. ¿Por?
Anna: Tenemos que quedar para lo de éste fin de semana.
Dani: ¿Éste fin de semana?
Anna: Dani, la salida, la casa rural.
Dani: ¡Es verdad! Se me había olvidado.
Anna: Hemos quedado en el bar a las 7. ¿Puedes ir?
Dani: Si usted me acompaña sí.
Anna: ¿Y si no te acompaño, qué pasa?
Dani: Que tendré que ir igual.-ríe.
Seguimos el camino hablando de lo mismo. De lo que podíamos llevar, de el lugar al que íbamos a ir... Yo apuesto por Galicia, él prefiere Asturias.
Llegamos a plató saludamos a la gente y nos ponemos a trabajar. Pasa la mañana tranquilamente como cualquier otra. En la comida sin haber hablado nada conmigo Dani se levanta y dice lo nuestro. Miramos a Cristina. Está sonriente y, hombre, feliz no está pero no está ni enfadada ni nada. El equipo nos vuelve a felicitar y la mayoría nos hace algún comentario gracioso.
El programa va todo bien. En la pausa de publicidad estamos sentados en el sofá, Daniel se va a hablar con Raúl y Cristina se acerca a mí.
Cris: Oye, que ¿cómo os va todo?
Anna: ¿A quién? ¿A Daniel y a mí?
Cris: Sí.-asiente.
Anna: Pues, todo bien ¿por?
Cris: Nada, por saber. Es que con él no puedo hablar.
Anna: ¿Qué pasa?
Cris: Bueno, es normal, no sé de qué me quejo. Después de lo que hice... me merezco más.
Anna: Al final acabaréis llevándoos medianamente bien.-sonrío.
Cris: Oye, que os merecéis el uno al otro. Espero que salga todo bien ¿vale?
Anna: Va, vale.-digo tartamudeando.
Se va y me quedo sola. Empiezo a pensar en el cambio que ha pegado. Pasa del frío al calor en unos días. No me altero, creo que todo va bien y solo ha reflexionado.
El programa acaba. Dani y yo vamos a mi casa y a las 7 estamos en el bar donde habíamos quedado.
Anna: ¡Buenas tardes!-entramos y nos sentamos.
Raúl: ¿Queréis tomar algo?
Dani: Yo una Coca-Cola.
Raúl: ¿Tú, Anna?
Anna: Sí, también.
Moni: Chicos, ya tenemos la casa.
Anna: ¿Dónde vamos?
Moni: Asturias.
Dani: ¿Ves? ¡Te lo dije! Ahora me debes un beso.
Nos besamos. No es un beso muy exagerado, delante de la gente no me gusta.
Raúl: Vuestras bebidas.
Dani: ¡Gracias!
David: Salimos el Sábado a las 8 de la mañana. ¿Os parece?
Dani: Sí, claro. ¿Cuántos coches llevamos?
Meri: Vamos 7: Moni, David, Juanger, vosotros y yo.
Anna: ¿No venía alguien más?
Meri: No sé qué ha pasado, pero al final no han podido venir, tendrían alguna movida.
Dani: Pues entonces con dos coches vale. ¿Llevamos el mío y el tuyo, David?
David: Como queráis.
Meri: ¿Queréis que vayamos a algún sitio o algo?
Moni: Podíamos ir a cenar a algún sitio. Si queréis, vamos.
Anna: Sí, vamos. Allí hablamos mejor, aquí hoy hay demasiada gente ¿no?
Moni: Sí, normalmente estamos solos. Venga, vamos a un restaurante que hay aquí cerca.
Llegamos a la puerta. Vamos a entrar pero Dani les dice que vayan entrando ellos y que ahora vamos nosotros.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: No me encuentro bien.
Anna: ¿Por?
Dani: Me duele la cabeza y estoy mareado.
Anna: Venga, nos vamos a casa. Entro, les digo que nos vamos y para casa.
Se lo comento, nos vamos para casa.
CONTINUARÁ...
miércoles, 25 de julio de 2012
Cap39: Vamos a jugar a algo.
Salí a la calle con el móvil en la mano pensando en lo que me había dicho Mónica. Quizás en una persona normal y corriente si que hubiera sido lo más probable, pero Daniel no es capaz. Ya sea conmigo o con cualquiera eso él no lo hace, sabe lo mucho que duele.
Seguí comiéndome el coco preocupada.
Dani: ¡Anna!
Corrí a abrazarle. Le rodeé y le apreté casi hasta dejarle sin respiración. Le dí un beso en la mejilla.
Dani: ¿Qué pasa?
Anna: ¿Dónde estabas?
Dani: Joder, lo siento Anna, se me olvidó decírtelo. Me fui a terminar de arreglar unas cosas para el último Rechace.
Anna: ¿Por qué no nos cogías el móvil a ninguno?
Dani: Se me quedó sin batería.
Anna: Daniel, que sé que es una bobada, pero lo he pasado muy mal.
Dani Lo siento, la próxima vez te lo diré.
Anna: Anda, vamos dentro que nos tenías a todos...
Dani: ¿De verdad?
Anna: Pues sí.
Entramos allí, donde estaba todo el equipo.
Dani: Buenos días.
Flo: ¿Dónde estabas? ya era hora.
Dani: Ya, es que, bueno, da igual. Estaba arreglando unas movidas del Rechace y se me olvidó decíroslo.
Flo: Acompáñame al camerino, vamos a hablar.
*Narra Dani*
Le acompañé con un poco de miedo. Se había juntado todo.
Dani: Bueno, qué quieres.
Flo: Hablar sobre Anna. Es una chica a la que se lo tienes que contar todo. No es controladora y ya lo sabes pero sí se preocupa mucho por ti. Cundo te pase algo así es mejor que se lo cuentes.
Dani: Ya, ya lo sé. Normalmente se lo cuento todo y no porque ella me lo pida sino porque yo quiero que lo sepa, simplemente se me pasó decírselo. Ya está todo arreglado.
Flo: Daniel, lo ha pasado mal.
Dani: Ha sido un pequeño susto, no más.
Flo: Yo ya he dicho lo que había que decir, lo demás te haces cargo tú.
Salí del camerino sin decir nada más. Pensando en lo que había dicho Flo. Quizás yo no le diera mucha importancia pero aunque yo no me diera cuenta la tenía. Fui a hablar con Anna.
*Narra Anna*
Dani: Tú, ven un momento.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: ¿Tanto te ha preocupado lo de esta mañana?
Anna: Sí, pero ya está. Ya sé lo que ha pasado, ha sido un malentendido solo ¿no?
Dani: Sí, pero... ¿lo has pasado muy mal?
Raúl: Sí, lo ha pasado mal.-interrumpió y se fue.
Anna: Daniel, cuando quieres a una persona te preocupas por ella.
Dani: Lo siento.-dijo con una cara de pena.
Anna: Pero no estés mal, Dani. Que no pasa nada, un mal rato y ya está.
Dani: ¿De verdad? ¿No estás enfadada?
Anna: ¿Por qué iba a estarlo? no.
Dani: Esta tarde tengo que volver a quedar con ellos y por la noche tendré que seguir dándole al coco.
Anna: ¿Te vienes a mi casa cuando termines? Para vernos un poco y eso.
Dani: Yo te llamo y te digo ¿vale? lo más seguro es que sí que pueda pero en cuanto termine el programa me tengo que ir.
Anna: Pues por eso. Te vienes a casa y así te ayudo. O por lo menos te hago compañía ¿no?-sonreí.
Dani: Claro que sí.-me sonrió.
Terminaron la mañana y el programa con normalidad, todo bien. Dani se fue enseguida como había anunciado. Yo quedé con Raúl, Meri, David, Teresa y Juanger para ir a tomar algo mientras él terminaba.
Pasadas las 9 de la noche llamó alguien al timbre de mi puerta.
Dani: Buenas noches, pequeña.-me dio un beso en los labios.
Anna: ¿Cómo ha ido?
Dani: Cansado.-rió.
Anna: Pero ahora ya hasta mañana nada ¿no?
Dani: Quería dejar unas cosas hechas esta noche.
Anna: Daniel...
Dani: Mira, vamos a jugar a algo. Mientras tú preparas la cena yo trabajo. Cuando tú hayas terminado yo también. ¿Qué te parece?
Anna: Trato hecho.-le di la mano en señal de cerrar el trato.
Hice la cena lo más rápido que pude.
Anna: ¡La cena está hecha!
Dani: Un momento, ya termino.
Pasaron 20 minutos pero él seguía sin venir a la mesa.
Me acerco a él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello.
Anna: Cariño, trabajas demasiado, deberías dejarlo ya.-dije sin parar de besuquearle.
Dani:...-seguía trabajando.
Anna: Mírame. Tienes cara de cansado, como sigas así no sé qué te va a pasar. Vamos a la mesa y mañana cuando hayas descansado sigues.
Dani: Está bien.
Cenamos y nos sentamos a ver la tele. Yo estoy sin ningún tipo de cansancio ni sueño. Él pone su cabeza en mis piernas y cierra los ojos. Yo empiezo a acariciarle el pelo y la barriga. Él se acomoda y finalmente se duerme. Yo le miro con dulzura y le empiezo a acariciar la barriga intentando no despertarlo.Al cabo de 1 hora y media abre los ojos, me mira.
Dani: ¿Me he dormido?
Anna: Sí.-reí
Dani: ¿Cuánto tiempo?-dijo todavía un poco dormido.
Anna: Hora y algo.
Dani: ¿Te he molestado?
Anna: Me gusta ver como duermes, no me molesta.
Sonreímos, apagamos la tele y nos fuimos a la cama. Dani se vuelve a dormir a la mínima. Yo me limito a mirarle sin hacerle nada, al final termino durmiéndome.
CONTINUARÁ...
Dani: ¡Anna!
Corrí a abrazarle. Le rodeé y le apreté casi hasta dejarle sin respiración. Le dí un beso en la mejilla.
Dani: ¿Qué pasa?
Anna: ¿Dónde estabas?
Dani: Joder, lo siento Anna, se me olvidó decírtelo. Me fui a terminar de arreglar unas cosas para el último Rechace.
Anna: ¿Por qué no nos cogías el móvil a ninguno?
Dani: Se me quedó sin batería.
Anna: Daniel, que sé que es una bobada, pero lo he pasado muy mal.
Dani Lo siento, la próxima vez te lo diré.
Anna: Anda, vamos dentro que nos tenías a todos...
Dani: ¿De verdad?
Anna: Pues sí.
Entramos allí, donde estaba todo el equipo.
Dani: Buenos días.
Flo: ¿Dónde estabas? ya era hora.
Dani: Ya, es que, bueno, da igual. Estaba arreglando unas movidas del Rechace y se me olvidó decíroslo.
Flo: Acompáñame al camerino, vamos a hablar.
*Narra Dani*
Le acompañé con un poco de miedo. Se había juntado todo.
Dani: Bueno, qué quieres.
Flo: Hablar sobre Anna. Es una chica a la que se lo tienes que contar todo. No es controladora y ya lo sabes pero sí se preocupa mucho por ti. Cundo te pase algo así es mejor que se lo cuentes.
Dani: Ya, ya lo sé. Normalmente se lo cuento todo y no porque ella me lo pida sino porque yo quiero que lo sepa, simplemente se me pasó decírselo. Ya está todo arreglado.
Flo: Daniel, lo ha pasado mal.
Dani: Ha sido un pequeño susto, no más.
Flo: Yo ya he dicho lo que había que decir, lo demás te haces cargo tú.
Salí del camerino sin decir nada más. Pensando en lo que había dicho Flo. Quizás yo no le diera mucha importancia pero aunque yo no me diera cuenta la tenía. Fui a hablar con Anna.
*Narra Anna*
Dani: Tú, ven un momento.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: ¿Tanto te ha preocupado lo de esta mañana?
Anna: Sí, pero ya está. Ya sé lo que ha pasado, ha sido un malentendido solo ¿no?
Dani: Sí, pero... ¿lo has pasado muy mal?
Raúl: Sí, lo ha pasado mal.-interrumpió y se fue.
Anna: Daniel, cuando quieres a una persona te preocupas por ella.
Dani: Lo siento.-dijo con una cara de pena.
Anna: Pero no estés mal, Dani. Que no pasa nada, un mal rato y ya está.
Dani: ¿De verdad? ¿No estás enfadada?
Anna: ¿Por qué iba a estarlo? no.
Dani: Esta tarde tengo que volver a quedar con ellos y por la noche tendré que seguir dándole al coco.
Anna: ¿Te vienes a mi casa cuando termines? Para vernos un poco y eso.
Dani: Yo te llamo y te digo ¿vale? lo más seguro es que sí que pueda pero en cuanto termine el programa me tengo que ir.
Anna: Pues por eso. Te vienes a casa y así te ayudo. O por lo menos te hago compañía ¿no?-sonreí.
Dani: Claro que sí.-me sonrió.
Terminaron la mañana y el programa con normalidad, todo bien. Dani se fue enseguida como había anunciado. Yo quedé con Raúl, Meri, David, Teresa y Juanger para ir a tomar algo mientras él terminaba.
Pasadas las 9 de la noche llamó alguien al timbre de mi puerta.
Dani: Buenas noches, pequeña.-me dio un beso en los labios.
Anna: ¿Cómo ha ido?
Dani: Cansado.-rió.
Anna: Pero ahora ya hasta mañana nada ¿no?
Dani: Quería dejar unas cosas hechas esta noche.
Anna: Daniel...
Dani: Mira, vamos a jugar a algo. Mientras tú preparas la cena yo trabajo. Cuando tú hayas terminado yo también. ¿Qué te parece?
Anna: Trato hecho.-le di la mano en señal de cerrar el trato.
Hice la cena lo más rápido que pude.
Anna: ¡La cena está hecha!
Dani: Un momento, ya termino.
Pasaron 20 minutos pero él seguía sin venir a la mesa.
Me acerco a él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello.
Anna: Cariño, trabajas demasiado, deberías dejarlo ya.-dije sin parar de besuquearle.
Dani:...-seguía trabajando.
Anna: Mírame. Tienes cara de cansado, como sigas así no sé qué te va a pasar. Vamos a la mesa y mañana cuando hayas descansado sigues.
Dani: Está bien.
Cenamos y nos sentamos a ver la tele. Yo estoy sin ningún tipo de cansancio ni sueño. Él pone su cabeza en mis piernas y cierra los ojos. Yo empiezo a acariciarle el pelo y la barriga. Él se acomoda y finalmente se duerme. Yo le miro con dulzura y le empiezo a acariciar la barriga intentando no despertarlo.Al cabo de 1 hora y media abre los ojos, me mira.
Dani: ¿Me he dormido?
Anna: Sí.-reí
Dani: ¿Cuánto tiempo?-dijo todavía un poco dormido.
Anna: Hora y algo.
Dani: ¿Te he molestado?
Anna: Me gusta ver como duermes, no me molesta.
Sonreímos, apagamos la tele y nos fuimos a la cama. Dani se vuelve a dormir a la mínima. Yo me limito a mirarle sin hacerle nada, al final termino durmiéndome.
CONTINUARÁ...
lunes, 23 de julio de 2012
Cap38: Yo confío en él.
Me desperté pronto para hacerle el desayuno a Dani. Le busqué por toda la casa y le llamé, pero nada. Me vestí rápidamente y salí a buscarle por la ciudad. Fui por las calles por las que suele pasear, pero seguía sin saber nada de él. Empecé a preocuparme. Él no me había dicho que tenía que hacer algo ni nada. Llamé a Flo.
Flo: ¿Sí?
Anna: ¡Flo!
Flo: ¿Qué pasa Saimon?
Anna: ¿Sabes algo de Dani?
Flo: No, ¿por?
Anna: Ayer salimos a, bueno, a cenar y me quedé a dormir en su casa...
Flo: Osea que habéis vuelto vosotros dos ¿no?-dijo riendo.
Anna: Sí, Flo, sí. Esa no es la cuestión, la cuestión es que hoy me he despertado y no sé dónde está. ¿No ha hablado contigo ni ha ido por ahí ni nada?
Flo: No, ayer cuando terminó el programa fue la última vez que hablé con él y por aquí no se ha pasado. ¿Quieres que le llame?
Anna: Sí, por favor. Voy a ir ya para plató a ver que pasa.
Flo: Hasta luego.
Anna: Adiós...
Cogí el coche y me fui a plató. Dani seguía sin cogérmelo y tampoco recibí ninguna llamada suya.
Llegué allí.
Raúl: Annita, ¿qué te pasa?
Anna: Nada ¿por?
Raúl: Por la cara que llevas. Pareces preocupada o triste...
Anna: Es Dani.
Raúl: ¿Qué pasa?
Anna: Que ayer me quedé a dormir en su casa y hoy por la mañana no estaba. Ni un mensaje ni nada, es que me parece muy raro...
Raúl: ¿Puedo ayudar o algo?
Flo: Anna, no me lo coge a mí tampoco. Me dice que está apagado.-nos interrumpió.
Anna: Joder.
Raúl: Esperad un momento, le llamo yo.
Anna: Me estoy empezando a preocupar de verdad.
Raúl: Nada, no me lo coge.
Flo: A lo mejor Nacho sabe algo.
Anna: ¿Y dónde está?
Flo: Allí atrás con Moni y Meri.
Anna: Voy.
Nacho: ¡Buenos días!
Anna: ¡Hola!
Nacho: ¿Qué tal?
Anna: Ahí andamos...
Nacho: ¿Ahí andamos?
Anna: ¿Sabes dónde está tu hermano? No nos coge el teléfono ni nada.
Nacho: Le he llamado esta mañana y no me lo cogió pero creía que estaba contigo.
Anna: Pues no. Esperaré un rato más a ver qué pasa.
Nacho: No te preocupes, este es así.
Anna: Vale.-le sonreí.
Moni: ¡Anna!-me gritó
Anna: ¿Qué?
Moni: ¿Sabes dónde está Cris?
Anna: ¿No está por aquí?
Moni: No... Anna, sabes cómo soy yo, pero Dani y Cris estuvieron juntos.
Anna: Mónica, yo confío en él. Si no está aquí no es porque esté con Cristina. Eso es seguro. Daniel nunca, y digo nunca haría eso. Nunca.
Moni: Lo siento, Anna. A mí una vez me hicieron eso y lo pasé muy mal, lo siento.
Anna: No pasa nada...
CONTINUARÁ...
Flo: ¿Sí?
Anna: ¡Flo!
Flo: ¿Qué pasa Saimon?
Anna: ¿Sabes algo de Dani?
Flo: No, ¿por?
Anna: Ayer salimos a, bueno, a cenar y me quedé a dormir en su casa...
Flo: Osea que habéis vuelto vosotros dos ¿no?-dijo riendo.
Anna: Sí, Flo, sí. Esa no es la cuestión, la cuestión es que hoy me he despertado y no sé dónde está. ¿No ha hablado contigo ni ha ido por ahí ni nada?
Flo: No, ayer cuando terminó el programa fue la última vez que hablé con él y por aquí no se ha pasado. ¿Quieres que le llame?
Anna: Sí, por favor. Voy a ir ya para plató a ver que pasa.
Flo: Hasta luego.
Anna: Adiós...
Cogí el coche y me fui a plató. Dani seguía sin cogérmelo y tampoco recibí ninguna llamada suya.
Llegué allí.
Raúl: Annita, ¿qué te pasa?
Anna: Nada ¿por?
Raúl: Por la cara que llevas. Pareces preocupada o triste...
Anna: Es Dani.
Raúl: ¿Qué pasa?
Anna: Que ayer me quedé a dormir en su casa y hoy por la mañana no estaba. Ni un mensaje ni nada, es que me parece muy raro...
Raúl: ¿Puedo ayudar o algo?
Flo: Anna, no me lo coge a mí tampoco. Me dice que está apagado.-nos interrumpió.
Anna: Joder.
Raúl: Esperad un momento, le llamo yo.
Anna: Me estoy empezando a preocupar de verdad.
Raúl: Nada, no me lo coge.
Flo: A lo mejor Nacho sabe algo.
Anna: ¿Y dónde está?
Flo: Allí atrás con Moni y Meri.
Anna: Voy.
Nacho: ¡Buenos días!
Anna: ¡Hola!
Nacho: ¿Qué tal?
Anna: Ahí andamos...
Nacho: ¿Ahí andamos?
Anna: ¿Sabes dónde está tu hermano? No nos coge el teléfono ni nada.
Nacho: Le he llamado esta mañana y no me lo cogió pero creía que estaba contigo.
Anna: Pues no. Esperaré un rato más a ver qué pasa.
Nacho: No te preocupes, este es así.
Anna: Vale.-le sonreí.
Moni: ¡Anna!-me gritó
Anna: ¿Qué?
Moni: ¿Sabes dónde está Cris?
Anna: ¿No está por aquí?
Moni: No... Anna, sabes cómo soy yo, pero Dani y Cris estuvieron juntos.
Anna: Mónica, yo confío en él. Si no está aquí no es porque esté con Cristina. Eso es seguro. Daniel nunca, y digo nunca haría eso. Nunca.
Moni: Lo siento, Anna. A mí una vez me hicieron eso y lo pasé muy mal, lo siento.
Anna: No pasa nada...
CONTINUARÁ...
Cap37: Te quiero y lo haré siempre.
Me vestí con un vestido de flores, una chaqueta vaquera y unas sandalias. Hice caso al mensaje de Dani y a la media hora estaba en la parte de atrás del plató. Estaba todo muy oscuro, no había nadie. De repente noto como alguien se acerca por atrás y me pone un pañuelo en los ojos para que no pueda ver. Yo me altero, no sé lo que pasa.
Dani: ¿Te fías de mí?-me susurró al oído.
Anna: Sí.
Dani: Dame la mano.
Le busqué y después de darle varios golpes sin querer, él me cogió de la mano, me la acarició y me llevó hasta su coche. Me metió con delicadeza y me abrochó el cinturón.
Anna: Dani, ¿dónde vamos?
Dani: Ya lo verás.
Anna: ¿No me das ninguna pista?
Dani: No, hasta que no lleguemos nada.
Anna: Eres malo.
Dani: Estoy seguro de que la espera te va a merecer la pena, en serio, hazme caso.
Anna: Está bien...
Dani: Por cierto, estás muy guapa.
Anna: Gracias, a ti no te puedo decir nada, no me dejas mirarte.
Dani: Por mucho que digas no te voy a quitar el pañuelo.
Anna: Vale...
Se hizo el silencio. Yo notaba como de vez en cuando el sonreía como queriendo decir "le va a gustar" o "pobre, no se lo va a quitar hasta que lleguemos"
Anna: Me gusta como hueles.
Me dio un beso en la mejilla y continuamos el pequeño viaje. Se me hizo eterno, no podía aguantar más.
Dani: Ya hemos llegado. Espera un momento que te ayudo.
Abrió la puerta, me quitó el cinturón y me dio la mano para ayudarme a bajar.
Dani: Ya falta poco, solo unos minutos. Dame la mano otra vez.
Anna: ¿Dónde estás?
Dani: Aquí.
Anna: No hagas que me choque con nada, que te conozco.
Dani: ¿Cómo voy a hacer yo eso?
Anna: Bueno, yo solo aviso.
Después de andar unos minutos llegamos a un lugar donde no oía nada. Todo estaba en silencio. Parecía como un lugar aislado de todo. Me quitó el pañuelo. Abrí los ojos como platos. Me había llevado al lugar donde habíamos salido por primera vez de paseo, nuestra pequeña primera cita.
Anna: Si cuando yo te digo que te quiero es por algo.
Dani: ¿Te gusta?
Anna: Mucho.
Dani: Todavía queda lo mejor.
Anna: ¿Mejor?
Me cogió por la cadera. Llegamos a un lugar rodeado de muchos árboles. Allí vi un mantel y algo de comida. Todo era alucinante. Eso lo había hecho él, solo para mi.
Anna: Es perfecto, Dani.
Dani: Me alegro de que te guste.
Anna: ¿Por qué lo has hecho?
Dani: Porque te quiero.
Me dio un beso en la mejilla.
Dani: Toma, prueba esto.
Anna: ¿Los has cocinado tú?
Dani: Sí, con un poco de ayuda de los consejos de mi madre pero sí.
Anna: Daniel, nunca te lo he dicho o eso creo, pero eres un amor y te quiero.
Me hizo una pequeña caricia en la mamola. Terminamos de merendar.
Dani: Te va a tocar volver a sufrir.
Anna: No, el pañuelo otra vez no.
Dani: Sí, el pañuelo sí.
Me volvió a poner ese pañuelo. Era un pañuelo negro que una noche me había dejado en su casa.
Dani: Por cierto, el pañuelo, te lo iba a devolver pero se me olvidaba siempre.
Anna: No quiero que me lo devuelvas quédate con él.
Él me cogió de la mano de nuevo. Me llevó al coche.
Dani: Tenemos un pequeño viaje un poco largo.
Anna: No pasa nada.
Dani: Antes te quejabas.
Anna: Estoy contigo, ya puede ser largo.
Encendió la música. Empezaron a sonar canciones de Leiva y de Pereza como: "Nunca nadie", "Miedo", "Todo", "Si quieres bailamos", "Qué alegría más tonta" y alguna más. Yo las cantaba todas, de principio a fin.
Dani: Eres alucinante.
Anna: ¿Por qué?
Dani: ¡Te sabrás todas sus canciones!
Anna: Soy otra movida...-reí
Dani: Mira, ya hemos llegado.
Anna: Menos mal, un poco largo el viaje ¿no?
Dani: No te quejes.
Anna: No me quejo. ¿Me puedo quitar el pañuelo?
Dani: No.
Anna: Me quejo.
Dani: ¿Ves como eres alucinante?-dijo riendo.-Venga, que ya no queda nada.-me dio un beso en la cabeza.
Anna: Hace frío, ¿ya es de noche?
Dani: Sí. Espera que te pongo la chaqueta.
Me ayudó a meter los brazos y me la colocó bien. Me abrazó por detrás.
Anna: Dani, ¿por dónde tengo que ir?
Dani: Yo te voy guiando, tranquila.
Anna: Cariño, dónde me llevas.
Dani: Aguanta un poquitín más, que ya es lo último.
Dani abrió una puerta. Entramos. Oí el mismo silencio que oí cuando fuimos al parque. Parecía que no había ni un alma y exacto, no había nadie. Me quitó por última vez el pañuelo.
Anna: ¿Dónde estamos?
Dani: ¿No te acuerdas?
Anna: ¿Es...?
Dani: Exacto, vamos dentro.
Pasamos a una especie de pista de baile. Estaba en el restaurante donde habíamos cenado en esa primera cita. Estaba todo oscuro. Empezó a sonar una canción "Todo está perfecto" de Maldia Nerea. Dani me cogió y empezamos a bailar lentamente. Yo apoyé mi cabeza sobre su pecho y me dejé llevar. Las luces empezaron a subir lentamente, era como si en el mundo solo existiéramos él y yo.
Anna: Te quiero mucho.-dije en voz baja casi susurrando.
Terminó la canción. Levanté la cabeza de su cuerpo. Le miré y no pude evitar besarle como nunca le había besado. De estos besos que empiezan y que parecen no acabar nunca, pero que cuando acaban siempre quieres más y más, no lo puedes dejar porque es lo que necesitas.
Anna: Gracias, Daniel, muchas gracias.-se me cayeron unas lágrimas.
Dani: ¿Por qué lloras? No llores, tonta.
Anna: Por ti, por lo que has hecho, por lo que hemos conseguido. ¿Te has fijado en lo que decía la canción? Esa canción es nuestra, es lo que nosotros somos.
Dani: Sí, si la he escuchado, la elegí yo. La primera vez que la oí pensé en ti, pensé en lo que podía significar para nosotros.
Anna: Será nuestra canción, de hoy a siempre. Esto nadie nos lo va a quitar.
Dani: Vamos.
Salimos de ahí. Nos volvimos a meter en el coche. Yo iba pensando en la letra de esa canción. Realmente tenía que ser nuestra canción.
Dani: ¿Te ha gustado?
Anna: Es lo más bonito que me han hecho en la vida, Daniel.
Dani: Tú te lo mereces.
Anna: No, yo no. Nos lo merecemos. Tú y yo. Yo sola no soy nada ni nadie. Si esta noche la hubiera pasado sola o con otra persona no hubiera sido lo mismo.
Dani: ¿Te has dado cuenta, no?
Anna: ¿De qué?
Dani: El otro día, cuando empezamos de nuevo nuestra relación los dos acordamos que de cero. Aquí es donde todo empezó la otra, es el cero de nuestra relación.
Anna: Nos falta un sitio por visitar.
Dani: Exacto y allí vamos.
El lugar que faltaba por visitar era su casa. Y no me había dado cuenta pero lo había hecho todo con todos los detalles. La chaqueta... todo.
Llegamos y subimos a su casa. Yo tenía allí guardado un pijama pero eso estropearía la noche. Dani me dejó el suyo. Nos metimos en la cama y empezamos a hacer tonterías.
Él me desata el nudo del pantalón y empieza a jugar con mi pelo. Yo meto mi mano por su camiseta y empiezo a hacerle unas pequeñas cosquillas con el dedo. Me abalanzo sobre él y empiezo a besarle por el cuello. Dani aprovecha para bajarme el pantalón. Noto como empieza a subir su mano lentamente por mi pierna. Llega a mi muslo, le sonrío. Él me devuelve la sonrisa. Sigue tocándome y subiendo cada vez un poquito más. Yo sigo besando toda su cara. Le quito la camiseta y empiezo a restregar mis manos por toda su espalda. Poco a poco va pasando la noche, nosotros seguimos haciéndonos caricias y tonterías. No llegamos a mucho más, no hacía falta.
Anna: Daniel, te diría de todo, pero es que no hay palabras para esto.
Dani: Y yo te lo repetiré mil veces y no te entrará en la cabeza, pero no hace falta que me lo agradezcas.
Anna: ¿Qué puedo hacer yo a cambio?
Dani: Quererme igual que yo te quiero a ti.
Anna: Eso está hecho.
Lo último que recuerdo de ese día son las últimas palabras que nos susurramos al oído: Te quiero y lo haré siempre.
CONTINUARÁ...
Dani: ¿Te fías de mí?-me susurró al oído.
Anna: Sí.
Dani: Dame la mano.
Le busqué y después de darle varios golpes sin querer, él me cogió de la mano, me la acarició y me llevó hasta su coche. Me metió con delicadeza y me abrochó el cinturón.
Anna: Dani, ¿dónde vamos?
Dani: Ya lo verás.
Anna: ¿No me das ninguna pista?
Dani: No, hasta que no lleguemos nada.
Anna: Eres malo.
Dani: Estoy seguro de que la espera te va a merecer la pena, en serio, hazme caso.
Anna: Está bien...
Dani: Por cierto, estás muy guapa.
Anna: Gracias, a ti no te puedo decir nada, no me dejas mirarte.
Dani: Por mucho que digas no te voy a quitar el pañuelo.
Anna: Vale...
Se hizo el silencio. Yo notaba como de vez en cuando el sonreía como queriendo decir "le va a gustar" o "pobre, no se lo va a quitar hasta que lleguemos"
Anna: Me gusta como hueles.
Me dio un beso en la mejilla y continuamos el pequeño viaje. Se me hizo eterno, no podía aguantar más.
Dani: Ya hemos llegado. Espera un momento que te ayudo.
Abrió la puerta, me quitó el cinturón y me dio la mano para ayudarme a bajar.
Dani: Ya falta poco, solo unos minutos. Dame la mano otra vez.
Anna: ¿Dónde estás?
Dani: Aquí.
Anna: No hagas que me choque con nada, que te conozco.
Dani: ¿Cómo voy a hacer yo eso?
Anna: Bueno, yo solo aviso.
Después de andar unos minutos llegamos a un lugar donde no oía nada. Todo estaba en silencio. Parecía como un lugar aislado de todo. Me quitó el pañuelo. Abrí los ojos como platos. Me había llevado al lugar donde habíamos salido por primera vez de paseo, nuestra pequeña primera cita.
Anna: Si cuando yo te digo que te quiero es por algo.
Dani: ¿Te gusta?
Anna: Mucho.
Dani: Todavía queda lo mejor.
Anna: ¿Mejor?
Me cogió por la cadera. Llegamos a un lugar rodeado de muchos árboles. Allí vi un mantel y algo de comida. Todo era alucinante. Eso lo había hecho él, solo para mi.
Anna: Es perfecto, Dani.
Dani: Me alegro de que te guste.
Anna: ¿Por qué lo has hecho?
Dani: Porque te quiero.
Me dio un beso en la mejilla.
Dani: Toma, prueba esto.
Anna: ¿Los has cocinado tú?
Dani: Sí, con un poco de ayuda de los consejos de mi madre pero sí.
Anna: Daniel, nunca te lo he dicho o eso creo, pero eres un amor y te quiero.
Me hizo una pequeña caricia en la mamola. Terminamos de merendar.
Dani: Te va a tocar volver a sufrir.
Anna: No, el pañuelo otra vez no.
Dani: Sí, el pañuelo sí.
Me volvió a poner ese pañuelo. Era un pañuelo negro que una noche me había dejado en su casa.
Dani: Por cierto, el pañuelo, te lo iba a devolver pero se me olvidaba siempre.
Anna: No quiero que me lo devuelvas quédate con él.
Él me cogió de la mano de nuevo. Me llevó al coche.
Dani: Tenemos un pequeño viaje un poco largo.
Anna: No pasa nada.
Dani: Antes te quejabas.
Anna: Estoy contigo, ya puede ser largo.
Encendió la música. Empezaron a sonar canciones de Leiva y de Pereza como: "Nunca nadie", "Miedo", "Todo", "Si quieres bailamos", "Qué alegría más tonta" y alguna más. Yo las cantaba todas, de principio a fin.
Dani: Eres alucinante.
Anna: ¿Por qué?
Dani: ¡Te sabrás todas sus canciones!
Anna: Soy otra movida...-reí
Dani: Mira, ya hemos llegado.
Anna: Menos mal, un poco largo el viaje ¿no?
Dani: No te quejes.
Anna: No me quejo. ¿Me puedo quitar el pañuelo?
Dani: No.
Anna: Me quejo.
Dani: ¿Ves como eres alucinante?-dijo riendo.-Venga, que ya no queda nada.-me dio un beso en la cabeza.
Anna: Hace frío, ¿ya es de noche?
Dani: Sí. Espera que te pongo la chaqueta.
Me ayudó a meter los brazos y me la colocó bien. Me abrazó por detrás.
Anna: Dani, ¿por dónde tengo que ir?
Dani: Yo te voy guiando, tranquila.
Anna: Cariño, dónde me llevas.
Dani: Aguanta un poquitín más, que ya es lo último.
Dani abrió una puerta. Entramos. Oí el mismo silencio que oí cuando fuimos al parque. Parecía que no había ni un alma y exacto, no había nadie. Me quitó por última vez el pañuelo.
Anna: ¿Dónde estamos?
Dani: ¿No te acuerdas?
Anna: ¿Es...?
Dani: Exacto, vamos dentro.
Pasamos a una especie de pista de baile. Estaba en el restaurante donde habíamos cenado en esa primera cita. Estaba todo oscuro. Empezó a sonar una canción "Todo está perfecto" de Maldia Nerea. Dani me cogió y empezamos a bailar lentamente. Yo apoyé mi cabeza sobre su pecho y me dejé llevar. Las luces empezaron a subir lentamente, era como si en el mundo solo existiéramos él y yo.
Anna: Te quiero mucho.-dije en voz baja casi susurrando.
Terminó la canción. Levanté la cabeza de su cuerpo. Le miré y no pude evitar besarle como nunca le había besado. De estos besos que empiezan y que parecen no acabar nunca, pero que cuando acaban siempre quieres más y más, no lo puedes dejar porque es lo que necesitas.
Anna: Gracias, Daniel, muchas gracias.-se me cayeron unas lágrimas.
Dani: ¿Por qué lloras? No llores, tonta.
Anna: Por ti, por lo que has hecho, por lo que hemos conseguido. ¿Te has fijado en lo que decía la canción? Esa canción es nuestra, es lo que nosotros somos.
Dani: Sí, si la he escuchado, la elegí yo. La primera vez que la oí pensé en ti, pensé en lo que podía significar para nosotros.
Anna: Será nuestra canción, de hoy a siempre. Esto nadie nos lo va a quitar.
Dani: Vamos.
Salimos de ahí. Nos volvimos a meter en el coche. Yo iba pensando en la letra de esa canción. Realmente tenía que ser nuestra canción.
Dani: ¿Te ha gustado?
Anna: Es lo más bonito que me han hecho en la vida, Daniel.
Dani: Tú te lo mereces.
Anna: No, yo no. Nos lo merecemos. Tú y yo. Yo sola no soy nada ni nadie. Si esta noche la hubiera pasado sola o con otra persona no hubiera sido lo mismo.
Dani: ¿Te has dado cuenta, no?
Anna: ¿De qué?
Dani: El otro día, cuando empezamos de nuevo nuestra relación los dos acordamos que de cero. Aquí es donde todo empezó la otra, es el cero de nuestra relación.
Anna: Nos falta un sitio por visitar.
Dani: Exacto y allí vamos.
El lugar que faltaba por visitar era su casa. Y no me había dado cuenta pero lo había hecho todo con todos los detalles. La chaqueta... todo.
Llegamos y subimos a su casa. Yo tenía allí guardado un pijama pero eso estropearía la noche. Dani me dejó el suyo. Nos metimos en la cama y empezamos a hacer tonterías.
Él me desata el nudo del pantalón y empieza a jugar con mi pelo. Yo meto mi mano por su camiseta y empiezo a hacerle unas pequeñas cosquillas con el dedo. Me abalanzo sobre él y empiezo a besarle por el cuello. Dani aprovecha para bajarme el pantalón. Noto como empieza a subir su mano lentamente por mi pierna. Llega a mi muslo, le sonrío. Él me devuelve la sonrisa. Sigue tocándome y subiendo cada vez un poquito más. Yo sigo besando toda su cara. Le quito la camiseta y empiezo a restregar mis manos por toda su espalda. Poco a poco va pasando la noche, nosotros seguimos haciéndonos caricias y tonterías. No llegamos a mucho más, no hacía falta.
Anna: Daniel, te diría de todo, pero es que no hay palabras para esto.
Dani: Y yo te lo repetiré mil veces y no te entrará en la cabeza, pero no hace falta que me lo agradezcas.
Anna: ¿Qué puedo hacer yo a cambio?
Dani: Quererme igual que yo te quiero a ti.
Anna: Eso está hecho.
Lo último que recuerdo de ese día son las últimas palabras que nos susurramos al oído: Te quiero y lo haré siempre.
CONTINUARÁ...
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