Dani lo cogió y vio que eran todo mensajes de gente de Twitter. También habíamos sido TT. En mi teléfono pasaba más de lo mismo. ¿Qué podíamos hacer? Luego teníamos que salir en el directo y aparentar que solo éramos amigos aunque toda la gente ya sabía que éramos más que eso. Nos miramos y negamos con la cabeza. ¡Qué díita nos esperaba! Toda la gente haciendo comentarios sarcásticos y malintencionados. Bueno, en realidad toda la gente no. Siempre quedan nuestras fans ¡Qué grandes son!
Nos miramos y negamos con la cabeza como diciendo "esto no puede estar pasando". Dani dejó de leer, me abrazó y me empezó a besar.
Dani: Deja eso. Pasa de la gente. Disfruta un poco el día. Vamos a convertirlo en un buen día.
Anna: Si tú lo dices...
Dani: Si yo lo digo será así. O por lo menos eso es lo que yo quiero que pase. ¿Tú?
Anna: Si se puede...
Dani: Sí, se puede.
Dani cerró la puerta de mi camerino para que no pudiera entrar nadie y empezó el buen día. Los teléfonos seguían petados de menciones, pero nosotros ya no le hacíamos caso.
Exactamente, Dani hacía que las peores mañanas se convirtieran en las mejores. Justo hasta que llegó la hora de la comida que todos habían visto el TT y todos lo comentaban. Lo comentaban todos pero entre ellos. Con nosotros no hablaba nadie. Nos parecía raro, todos lo sabían. ¿Por qué esa reacción? Quizás la cosa había llegado demasiado lejos. No tenía hambre así que me levanté de la mesa y fui a mi camerino a dormir un rato. Apagué el teléfono y cerré la puerta. Me tiré un buen rato durmiendo o intentándolo. Fui a maquillaje y empecé a hablar. Allí solo estábamos Dani, yo y nuestra maquilladora, no hubo problemas. Terminó el programa, yo había estado súper incómoda. Me fui a mi camerino y respiré hondo. Dani entró y me dio ánimos. Yo no pensaba que esto fuera tanto. También me pensaba más fuerte. Esto no podía estar pasando. Me desmaquillé, me hice un moño y me fui a casa dando un paseo. Así nadie me conocía, podía estar bien tranquila. O bueno, creía que nadie me conocía hasta que se me acercó una chica y me dijo: "Eres la más grande, los comentarios no os hacen justicia" Le dije un "gracias" y se me dibujó una sonrisa en la cara. Fui corriendo a casa y me puse un vestido. Cogí el teléfono y llamé a Dani.
*Por teléfono*
Anna: ¡Dani!
Dani: Cariño. ¿Ya estás mejor?
Anna: Perfectamente. Ven a casa que quiero estar contigo.
Dani: Te quiero.
Anna: ¿Mucho?
Dani: Más que mucho.
Anna: Quiero que vengas aquí ya y que me lo digas.
Dani: ¿No te lo crees?
Anna: Claro que me lo creo, es solo una excusa para que vengas más rápido.
Dani: Pues aunque ya se te haya estropeado yo voy a ir rápido. Porque quiero que lo sepas. Y lo vas a saber.
Anna: Pues yo lo quiero saber ya.
Dani: Pues ya lo vas a saber.
Cuando estaba pensando ya en Dani, llamaron a la puerta. Cuando creía que me iban a estropear ese momento, al contrario, me lo mejoró. Era Dani. Colgué el teléfono y le planté un beso en los labios. Le cogí por la nuca y le llevé conmigo hasta el sofá. Dani se tumbó encima de mí y entre besos me dijo "Te quiero mucho" y me dio un beso el la nariz. Yo sonreí y le abracé. Cuando se me acabó un poco la locura, le miré, no podía parar de sonreír. Era la persona a la que más necesitaba y sobretodo, quería en esos momentos.
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