Fui a mi habitación y saqué toda la ropa de mi armario hasta que encontré lo apropiado para la ocasión. Nada extravagante pero tampoco demasiado simple. Me fui a dar una ducha, me vestí y me maquillé.
Eran las ocho menos cinco y alguien llamo al timbre. Miré por el telefonillo y era Dani, le abrí y llegó a mi casa y me dio dos besos.
Dani: Estás preciosa- dijo sonriente
Anna: Tú también estás muy guapo-le dije con una sonrisa
Dani: ¿Nos vamos?
Anna: Sí, claro. Espera que cojo el bolso.
Busqué el bolso y volví a la puerta. Salimos saqué las llaves y la cerré. Bajamos las escaleras y entramos en el coche.
Dani: Conozco una zona muy tranquila con un parque, podemos ir allí. ¿no?
Anna: Como tú quieras, no conozco zonas tranquilas en Madrid, me gustará conocer alguna.
Dani: Pues vamos, entonces. Luego si quieres podemos ir a cenar a algún sitio.
Anna: ¡Por supuesto!
Hicimos un pequeño viaje y llegamos a aquel sitio. Era precioso, tenía un pequeño parque lleno de árboles con flor. Dani me llevó a un sitio donde no había nadie más que nosotros dos, era perfecto.
Anna: ¿Y cómo conoces este sitio?
Dani: Un día que me aburría salí de casa y me medio perdí y encontré este sitio. Como sé que tu andas un poco agobiada pensé que era un buen sitio para dar un paseo.
Anna: Es perfecto.-dije con una sonrisa
Se nos pasó el tiempo entre risas y anécdotas y empezaba a anochecer. Fuimos a por el coche y me llevó a un precioso restaurante. Era moderno pero con un toque antiguo. Cenamos y salimos del restaurante. Dejamos el coche un poco lejos y había un largo caminos hasta él. Empezó a hacer frío y yo no había cogido chaqueta.
Anna: ¿Hace un poco de frío ¿no?
Dani: ¿Quieres mi chaqueta?
Anna: ¿No la quieres?
Dani: No, toma.
Dani: ¿Quieres mi chaqueta?
Anna: ¿No la quieres?
Dani: No, toma.
Anna: Gracias.-dije sonriendo.
Seguimos caminando y venía un poco de viento. Él notaba que tenía frío y me dio un abrazo.
Fuimos así hasta el coche. Allí miramos el reloj eran más de las tres de la madrugada y me propuso ir a dormir a su casa, ya que era muy tarde para ir a mi casa y luego a la suya.
Yo acepté encantada.
Llegamos a su casa y me dio unos pantalones y una camiseta de pijama. Nos metimos en la cama y empezamos a hablar.
Dani: ¿Eso te queda un poco grande no?-Dijo riéndose
Anna: Sí, pero da igual.-dije con una sonrisa
Dani: ¿Ya estás más calentita?
Anna: Sí, muchas gracias.
Dani: Nada tonta.-dijo soltando una pequeña sonrisa algo picarona.
CONTINUARÁ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario