Anna: Cariño, ¿qué tal estás?-digo agachándome para verle la cara.
Dani: Me encuentro algo peor.
Anna: Tómate esto. Voy a tu casa y te traigo algunas cosillas, cualquier cosa me llamas y vengo rápido ¿vale?
Dani: No te preocupes. Será una bobada.
Cojo el coche y me voy. Está empezando a llover. Llego a su casa, le cojo un poco de ropa y su neceser. También las pastillas para las jaquecas.
Vuelvo a casa, no para de llover y está empezando una tormenta.
Anna: Dani, ¿qué tal?
Dani: Tráeme un poco de agua para la pastilla.
Se la toma y se vuelve a echar.
Anna: Ponte el pijama y métete en la cama si quieres. Ahora voy yo.
Ceno una leche con Cola-Cao y voy a la habitación. Bajo la persiana al ver que ya está dormido y me meto con él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello. Se despierta.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: Nada, ¿ponemos la tele?
Anna: ¿Estás ya mejor?
Dani: Sí. Habrá sido el cambio de tiempo, mañana ya estoy bien.
Llaman al teléfono.
Anna: ¿Sí?
Moni: Hola, Annita. ¿Cómo va todo?
Anna: Mejor, mejor.
Moni: Estábamos preocupados, tenía mala cara.
Anna: Ya está mejor. ¿Qué querías?
Moni: Saber. Ya te he dicho, estábamos un poco...
Anna: Pasaros por aquí, nos echamos un Tabú.
Moni: ¿Un Tabú?-ríe.- En 5 minutines estamos ahí.
Anna: Os esperamos.-río.
Cuelgo el teléfono.
Dani: ¿Un Tabú?-ríe él también.
Anna: ¿Os ha hecho gracia o qué?-río
Dani: Cariño, eres tremenda.
Le doy un beso en la mejilla. Él me mira y me sonríe con una sonrisa cansada. Parece estar mal aunque él lo quiera esconder, pero si Dani ha dicho que ya está, ya está.
Llaman al timbre. Salimos de la cama, abrimos y nos vamos todos juntos al salón. Saco el Tabú.
David: ¿Iba en serio?
Meri: ¿No la conoces? ¿Cómo no va a ser en serio?
Todos se ríen, hacemos los equipos. Vamos Raúl, Dani y yo en un equipo y Juanger, David, Meri y Moni en el otro. Jugamos durante una hora, nos echamos unas risas. Al final de la noche ellos se van a sus casas. Nosotros recogemos las bebidas y el juego y nos vamos a la cama.
Dani: Tengo un dolor de cabeza...
Anna: Ay que está malito.-sonrío.
Dani: Dame cariñitos, que estoy malito.-pone cara de niño pequeño.
Anna: ¡Qué tontito eres!
Dani: Sí, pero estoy contigo, muy tonto tampoco puedo ser...
Anna: Un poco, solo un poco.
Le doy un beso en la nariz.
Dani: No, mejor hoy no, haber si te voy a pegar algo.
Me abrazo a él y no le suelto. Acerco más y más mi cabeza a la suya y cierro los ojos. Le doy un beso en el hombro. Desobedeciendo a Dani acerco mis labios a los suyos. Él se separa.
Dani: No quiero que te pase esto, es una bobada pero te encuentras mal...
Anna: Da igual.
Vuelvo a besarle y a abrazarle, finalmente los dos nos dormimos.
A la mañana siguiente los dos nos despertamos casi a la vez. Daniel parece tener mejor cara, se ha levantado con buen pie.
Dani: Buenos días, princesa.
Anna: Uy, ¿y esto?
Se pone frente a mí. Le rodeo por el cuello con los brazos. Él me sujeta por la cadera. Me deja caer haciéndome como una pequeña ¿broma? Se ríe de mí y me vuelve a coger. Me da la vuelta quedando yo dándole la espalda. Me lleva hasta el balcón, no hay nadie por la calle. Me abraza por la barriga y me la empieza a acariciar. Se tambalea de un lado a otro intentando que yo lo haga con él. Me da besos por el cuello.
Dani: ¿Quieres hacer algo esta tarde?
Anna: ¿Qué te pasa hoy?
Dani: ¿Qué me va a pasar?
Anna: Te veo, más cariñoso de lo normal.
Dani: Me habrá dado, no sé...
Anna: Me gusta que te dé.-le miro y sonrío.
Dani: ¿Sabes que a este paso vamos a llegar tarde?
Anna: Sí, pero hay que aprovechar.
Dani: Yo por ti me pongo más días así.
Anna: Solo de vez en cuando, me gusta el Dani de todos los días.
Dani: Como usted quiera.
Esa tarde dimos un pequeño paseo y el resto de la semana fue normal. Tanto en el trabajo como en nuestra vida personal. Además, llegaba nuestro fin de semana.
CONTINUARÁ...
Anna: Tómate esto. Voy a tu casa y te traigo algunas cosillas, cualquier cosa me llamas y vengo rápido ¿vale?
Dani: No te preocupes. Será una bobada.
Cojo el coche y me voy. Está empezando a llover. Llego a su casa, le cojo un poco de ropa y su neceser. También las pastillas para las jaquecas.
Vuelvo a casa, no para de llover y está empezando una tormenta.
Anna: Dani, ¿qué tal?
Dani: Tráeme un poco de agua para la pastilla.
Se la toma y se vuelve a echar.
Anna: Ponte el pijama y métete en la cama si quieres. Ahora voy yo.
Ceno una leche con Cola-Cao y voy a la habitación. Bajo la persiana al ver que ya está dormido y me meto con él. Le abrazo y le doy un beso en el cuello. Se despierta.
Anna: ¿Qué pasa?
Dani: Nada, ¿ponemos la tele?
Anna: ¿Estás ya mejor?
Dani: Sí. Habrá sido el cambio de tiempo, mañana ya estoy bien.
Llaman al teléfono.
Anna: ¿Sí?
Moni: Hola, Annita. ¿Cómo va todo?
Anna: Mejor, mejor.
Moni: Estábamos preocupados, tenía mala cara.
Anna: Ya está mejor. ¿Qué querías?
Moni: Saber. Ya te he dicho, estábamos un poco...
Anna: Pasaros por aquí, nos echamos un Tabú.
Moni: ¿Un Tabú?-ríe.- En 5 minutines estamos ahí.
Anna: Os esperamos.-río.
Cuelgo el teléfono.
Dani: ¿Un Tabú?-ríe él también.
Anna: ¿Os ha hecho gracia o qué?-río
Dani: Cariño, eres tremenda.
Le doy un beso en la mejilla. Él me mira y me sonríe con una sonrisa cansada. Parece estar mal aunque él lo quiera esconder, pero si Dani ha dicho que ya está, ya está.
Llaman al timbre. Salimos de la cama, abrimos y nos vamos todos juntos al salón. Saco el Tabú.
David: ¿Iba en serio?
Meri: ¿No la conoces? ¿Cómo no va a ser en serio?
Todos se ríen, hacemos los equipos. Vamos Raúl, Dani y yo en un equipo y Juanger, David, Meri y Moni en el otro. Jugamos durante una hora, nos echamos unas risas. Al final de la noche ellos se van a sus casas. Nosotros recogemos las bebidas y el juego y nos vamos a la cama.
Dani: Tengo un dolor de cabeza...
Anna: Ay que está malito.-sonrío.
Dani: Dame cariñitos, que estoy malito.-pone cara de niño pequeño.
Anna: ¡Qué tontito eres!
Dani: Sí, pero estoy contigo, muy tonto tampoco puedo ser...
Anna: Un poco, solo un poco.
Le doy un beso en la nariz.
Dani: No, mejor hoy no, haber si te voy a pegar algo.
Me abrazo a él y no le suelto. Acerco más y más mi cabeza a la suya y cierro los ojos. Le doy un beso en el hombro. Desobedeciendo a Dani acerco mis labios a los suyos. Él se separa.
Dani: No quiero que te pase esto, es una bobada pero te encuentras mal...
Anna: Da igual.
Vuelvo a besarle y a abrazarle, finalmente los dos nos dormimos.
A la mañana siguiente los dos nos despertamos casi a la vez. Daniel parece tener mejor cara, se ha levantado con buen pie.
Dani: Buenos días, princesa.
Anna: Uy, ¿y esto?
Se pone frente a mí. Le rodeo por el cuello con los brazos. Él me sujeta por la cadera. Me deja caer haciéndome como una pequeña ¿broma? Se ríe de mí y me vuelve a coger. Me da la vuelta quedando yo dándole la espalda. Me lleva hasta el balcón, no hay nadie por la calle. Me abraza por la barriga y me la empieza a acariciar. Se tambalea de un lado a otro intentando que yo lo haga con él. Me da besos por el cuello.
Dani: ¿Quieres hacer algo esta tarde?
Anna: ¿Qué te pasa hoy?
Dani: ¿Qué me va a pasar?
Anna: Te veo, más cariñoso de lo normal.
Dani: Me habrá dado, no sé...
Anna: Me gusta que te dé.-le miro y sonrío.
Dani: ¿Sabes que a este paso vamos a llegar tarde?
Anna: Sí, pero hay que aprovechar.
Dani: Yo por ti me pongo más días así.
Anna: Solo de vez en cuando, me gusta el Dani de todos los días.
Dani: Como usted quiera.
Esa tarde dimos un pequeño paseo y el resto de la semana fue normal. Tanto en el trabajo como en nuestra vida personal. Además, llegaba nuestro fin de semana.
CONTINUARÁ...